{"id":198,"date":"2008-03-05T00:00:31","date_gmt":"2008-03-04T23:00:31","guid":{"rendered":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/?p=198"},"modified":"2024-04-12T19:23:54","modified_gmt":"2024-04-12T17:23:54","slug":"al-andalus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/2008\/03\/05\/al-andalus\/","title":{"rendered":"Al-Andalus: Del mito asumido al Renacimiento"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/colaboradores\/emilio-g-ferrin\/\">\u00a0Emilio G. Ferr\u00edn <\/a>, Sevilla \u00b7 2008<a id=\"ftnref1\"><\/a><a href=\"#_ftn1\"><sup>1<\/sup><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><em>Llamar \u201cnuestra\u201d a la cultura de al-Andalus supone una ruptura con aquella<\/em><br \/>\n<em>manipulada educaci\u00f3n colectiva en la que fuimos instruidos.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Andr\u00e9s Mart\u00ednes Lorca<br \/>\n<em>Maestros de Occidente: estudios sobre el pensamiento andalus\u00ed <\/em><a name=\"_ftnref2\"><\/a><a href=\"#_ftn2\"><sup>2<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>1.\u2014 Parapeto: el juez y el historiador<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La <em>Historia Oficial<\/em> siempre se sujeta con los andamios del mito. Y es siempre pretenciosa porque se escribe para escarmiento del presente, en permanente moraleja. Tambi\u00e9n pretende \u2014en tradicional tautolog\u00eda\u2014 dar la raz\u00f3n a los historiadores oficiales, por lo que uno dir\u00eda que la Historia se produjo para aparecer rese\u00f1ada. En semejante panorama interpretador utilitarista, es l\u00f3gico que la <em>Historia Oficial <\/em>siempre infantilice los procesos, simplificando las razones: conquistas, reconquistas, batallas y h\u00e9roes. Buenos y malos, moros y cristianos que no osan salir de sus respectivos templos ni llamar a los portones de las fechas acu\u00f1adas: si es usted cristiano, es usted bueno y heredar\u00e1 Europa. Si es usted moro, es usted malo y est\u00e1 en el lugar equivocado. Si usted naci\u00f3 en 1300 est\u00e1 en plena oscuridad medieval; si lo hizo en 1493, bienvenido al luminoso, exultante y <em>ex novo<\/em> Renacimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">No se puede pedir mucho m\u00e1s en el secular relevo creacionista que constituye gran parte de nuestra cadena interpretativa, siempre parcelada: usted se ocupa del 711, usted del 1492. Usted del norte, usted del sur. Usted del arte, usted de la econom\u00eda. Usted puede escribir de esto, usted no. As\u00ed, todo surge como por generaci\u00f3n espont\u00e1nea, inconexo, hiper\u2014especializado, jerarquizado y extra\u00f1o. Y el mayor perjuicio es precisamente el juicio: la Historia debe interpretarse y puede llegar o no a comprenderse; pero nunca debe juzgarse en los sistemas de valores del presente. Nunca deben interferir en sus respectivas labores el juez y el historiador, seg\u00fan nos lo explic\u00f3 el italiano Carlo Ginzburg<a name=\"_ftnref3\"><\/a><a href=\"#_ftn3\"><sup>3<\/sup><\/a>: al igual que todos tenemos derecho a una sana tutela judicial, deber\u00edamos tenerlo tambi\u00e9n a una sana tutela hist\u00f3rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Porque nunca debe el juez meterse a historiador \u2014y lo hace; v\u00e9anse c\u00e9lebres autos de procesamiento en casos con musulmanes implicados. El modo en que un juez se permite hacer la muy particular historia del islam calificable de <em>caza de brujas diacr\u00f3nica<\/em>\u2014. Por lo mismo, el historiador no debe meterse a juez \u2014y lo hace; al-Andalus, por ejemplo, ha sido sentenciado a la luz de los enfrentamientos contempor\u00e1neos; su tutela ha sido concedida a geograf\u00edas extra\u00f1as por el mero hecho de juzgarse la historia sobre el espejo deformante de cuanto hoy entendemos como las identidades religiosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El problema es siempre la falta de rigor. El viejo aforismo italiano <em>traduttore, tradittore<\/em> \u2014traductor, traidor\u2014 encierra en s\u00ed una mentira muy elaborada. Porque precisamente no es traidor quien traduce sino quien, sabiendo cuanto significa, no lo traduce adecuadamente. Esto es aplicable a todo acercamiento cient\u00edfico esclarecedor: traiciona quien, sabiendo, no quiere explicarlo. El ejemplo cl\u00e1sico en la islamolog\u00eda y\/o arabismo es precisamente una <em>no traducci\u00f3n;<\/em> la del nombre de Dios en \u00e1rabe \u2014transcrito <em>Allah<\/em>\u2014. Bien: <em>Allah <\/em>no es el dios de los musulmanes, sino Dios en \u00e1rabe. Tal y como aparece en las versiones en \u00e1rabe de los Evangelios o el Cor\u00e1n. \u00bfTienen acaso los angloparlantes un dios diferente llamado God? No traducir <em>Allah<\/em> por Dios, y dejarlo transcrito es asumir una alteridad e incidir en ella. Es \u2014sin duda\u2014 marcar una distancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Y <strong>cuanto es aplicable al campo de la traducci\u00f3n lo es tambi\u00e9n al de la interpretaci\u00f3n historiogr\u00e1fica<\/strong>. Miente quien oculta, quien vende lo propio por ajeno, y quien se debe a una causa antes que a la b\u00fasqueda de la verdad. Porque al decidir no interpretar o no traducir, en definitiva, al hacer opaco lo que puede mostrarse con transparencia, se est\u00e1 tergiversando ese objetivo \u00faltimo de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica: buscar la verdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">A los efectos de cuanto nos interesa \u2014recordemos el t\u00edtulo: <em>al-Andalus, mito, etc<\/em>\u2014, el arabismo y la islamolog\u00eda discurren en gran medida por ese mismo sendero de trasladar opacidades en diversos aspectos. Por una parte, los historiadores de la lengua \u00e1rabe siguen partiendo del mito creacionista cor\u00e1nico sin inmutarse ante las evidencias de todo razonamiento humano, y ya veremos la repercusi\u00f3n que puede tener esto en las dataciones de todo hecho isl\u00e1mico. Por otra, los medievalistas espa\u00f1oles siguen enrocados en sus apriorismos anti-arabistas \u2014al-Andalus como excepci\u00f3n extrapolable en la sana, goda y cristian\u00edsima historia hispana\u2014 sin que los estudiantes puedan ver en las aulas cuanto el sentido com\u00fan lleva a discernir: lo absurdo de los telonazos hist\u00f3ricos \u2014conquistas, reconquistas, etc\u2014.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Y todo esto no responde a falta de documentaci\u00f3n o formaci\u00f3n en materias nuevas, sino por miedo a la libre circulaci\u00f3n de las ideas. Los ejemplos que pongo siempre a mis alumnos en cuestiones tales son dos. Por una parte: la obra del egipcio Taha Husayn a principios del siglo XX, desestimando la pretendida antig\u00fcedad de los poemas \u00e1rabes preisl\u00e1micos<a name=\"_ftnref4\"><\/a><a href=\"#_ftn4\"> <sup>4<\/sup> <\/a>es pr\u00e1cticamente una <em>narraci\u00f3n de Perogrullo <\/em>que, sin embargo, el arabismo a\u00fan no se resuelve a admitir para desmontar por fin el constructo creacionista de los or\u00edgenes culturales \u00e1rabes.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Por otra parte, y como segundo ejemplo, puede citarse el tratamiento can\u00f3nico \u2014ninguneo, desprecio, desestimaci\u00f3n sin contraste\u2014 a la obra menospreciada de Ignacio Olag\u00fce en los setenta del siglo pasado \u2014<em>La revoluci\u00f3n isl\u00e1mica en Occidente<\/em><a name=\"_ftnref5\"><\/a><a href=\"#_ftn5\"> <sup>5<\/sup><\/a>\u2014 en la que cuestiona el mito de la invasi\u00f3n del 711. Conservo cerca de diez rese\u00f1as de la \u00e9poca en que lo m\u00e1s granado del arabismo y medievalismo espa\u00f1ol y franc\u00e9s menospreci\u00f3 el libro sin an\u00e1lisis ni lectura demostrada \u2014\u00bfqui\u00e9n lee un libro si un sicario se lo puede rese\u00f1ar?\u2014. Las cr\u00edticas de entonces se han visto desvanecidas por ediciones posteriores de la obra \u2014eran cr\u00edticas a faltas de pie de p\u00e1ginas y referencias, despu\u00e9s incluidas\u2014 y sin embargo se sigue asumiendo un discurso de manual obsoleto.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero es hora ya de <em>historias<\/em> m\u00e1s cre\u00edbles que incluyan a pueblos, procesos, incongruencias y sorpresas. Que admitan en el pasado anatom\u00edas semejantes a las del presente. Motores similares, necesidades y ego\u00edsmos parejos. <strong>Es tiempo de aplicar lo que el resto de las ciencias ya ni cuestiona: el evolucionismo<\/strong>. Todo es hijo de lo anterior, a lo que modifica ligeramente. Todo es superado por efecto de lo nuevo fortalecido que surge, pero no a causa de decadentismos anteriores como el viejo pesimismo hist\u00f3rico de Gibbon<a name=\"_ftnref6\"><\/a><a href=\"#_ftn6\"><sup>6<\/sup> <\/a>y sus \u00e9mulos nos presentaba: una Historia en permanente flacidez culpable. No; nadie es culpable de cuanto nace con vigor renovado.\u00a0 Muy anterior al Gibbon declinante, Gregorio de Nicea nos hab\u00eda explicado la realidad vital \u2014vitalista\u2014 del tiempo en marcha: <strong>la Historia es una permanente secuencia de nuevos comienzos<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">As\u00ed parece ser, desde luego. Los pliegues del tiempo siempre esconden un futuro inesperado pero l\u00f3gico que superar\u00e1 \u2014ridiculizar\u00e1\u2014 a los afanes cimentadores del presente. Por eso es tiempo ya de ventear las c\u00e1tedras y sus mazmorras. Es tiempo de que el medievalista aprenda a interpretar, y el fil\u00f3logo aprenda a datar. Sin traiciones ni cortijos. Tiempo de que ambos desconf\u00eden de catecismos, manifiestos y pleites\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>Tiempo de hacer historiolog\u00eda<\/strong><a name=\"_ftnref7\"><\/a><a href=\"#_ftn7\"> <sup>7<\/sup><\/a>: dejar de buscar tres pies a la Historia y asumir que su naturalidad cr\u00edtico-vital no entiende de normas <em>a posteriori<\/em>. Pero claro; la Historiolog\u00eda la hicieron en espa\u00f1ol tanto Ortega y Gasset como Am\u00e9rico Castro. Los m\u00e1s citados en p\u00fablico y criticados en privado de las c\u00e1tedras hispanas. Ortega y Am\u00e9rico Castro son los grandes <em>superados<\/em>. El primero es considerado <em>pensador<\/em> en las c\u00e1tedras de filosof\u00eda, y el segundo <em>ensayista <\/em>en las de historia. Inhabilitados as\u00ed, en cualquier caso, para el rigor cient\u00edfico, definible \u00e9ste como <em>metalenguaje convencional en concursos y pies de p\u00e1gina para defensa corporativa de un gremio<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Por lo dem\u00e1s, en materia de evolucionismo frente a creacionismo \u2014sobre lo que volveremos\u2014, cuanto constituye un tratamiento aplicable a los estudios hist\u00f3ricos en general, se muestra especialmente necesario en los estudios \u00e1rabes e isl\u00e1micos. Porque si en alg\u00fan \u00e1mbito cient\u00edfico campa a\u00fan por sus respetos ese creacionismo antes denunciado, es precisamente en este que nos ocupa. Todo ha salido de la nada: descienden luminosas verdades absolutas, se reinicia el tiempo oriental y mediterr\u00e1neo por caballer\u00edas milagrosas, todo desaparece en el tel\u00f3n final del Renacimiento europeo \u2014que al parecer inhabilita y eclipsa una siempre prescindible Edad Media previa\u2014 y todo lo \u00e1rabe catal\u00e9ptico vuelve a la vida \u2014ca\u00f3ticamente\u2014 en la Ilustraci\u00f3n colonial.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">As\u00ed, por ejemplo, se mantiene inamovible el mito de la conquista \u00e1rabe de Hispania en el 711, pese a que hace ya tiempo que no se sustenta: en primer lugar por ausencia de fuentes coet\u00e1neas. En segundo lugar, por ausencia de fuentes fidedignas, y en tercer y m\u00e1s importante lugar por <strong>incongruencias historiol\u00f3gicas<\/strong> con cuanto pasaba en Oriente por las mismas fechas. Por ejemplo: el primer gram\u00e1tico del \u00e1rabe acababa de nacer por esos a\u00f1os en Persia, y ni el islam se llamaba a\u00fan islam ni hab\u00eda coranes por escrito que pudieran distribuirse. Quien quiera que entrase en Hispania en 711, no pod\u00eda ser ni arab\u00f3fono ni musulm\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Bajo este y otros puntos de vista historiol\u00f3gicos, evolucionistas, \u00bfqu\u00e9 es al-Andalus?: pues el desarrollo de la culta Hispania de Isidoro de Sevilla que no quiso o no pudo sumarse a la fundaci\u00f3n de una Europa concreta por parte de Carlomagno. <strong>Hispania sigui\u00f3 por su senda mediterr\u00e1nea, en tanto era Europa la que se distanciaba. Al-Andalus es el maquis europeo de las herej\u00edas cristianas orientales, a las que se sumar\u00e1 para continuar al Imperio romano de Oriente por otros medios: <em>Dar al\u2014Islam<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">S\u00f3lo se comprender\u00e1 al-Andalus en el contexto de una muy intensa orientalizaci\u00f3n del Mediterr\u00e1neo occidental, desde mucho antes del 711 hasta mucho despu\u00e9s. Estamos con Hagerty Fox cuando explica al-Andalus en el entorno general de una m\u00e1s amplia orientalizaci\u00f3n por parte de mil y una comunidades cristianas \u2014la mayor parte provenientes de Siria<a name=\"_ftnref8\"><\/a><a href=\"#_ftn8\"> <sup>8<\/sup><\/a>\u2014. Cualquier lector y pensador de la Historia deber\u00e1 admitir la presencia de <strong><em>sarracenos y magos<\/em> en la Hispania muy anterior a los setecientos<\/strong>, elemento clave \u2014que veremos\u2014 en el despiste cr\u00f3nico de los legajistas. Y cr\u00f3nico en el doble juego de palabras; por no entender las cr\u00f3nicas y por haberse hecho ya end\u00e9mico.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Admitido el natural continuismo andalus\u00ed, por lo mismo el Islam, en la l\u00f3gica evolucionista y en tanto que civilizaci\u00f3n gen\u00e9rica y continuista, no trunca el legado de Roma: lo injerta, fertiliza y ensancha con el elemento indio y persa. En este sentido es esencial la aportaci\u00f3n de Dimitri Gutas y la <em>escuela italiana <\/em>af\u00edn<a name=\"_ftnref9\"><\/a><a href=\"#_ftn9\"><sup>9<\/sup><\/a>: <em>Dar al-Islam<\/em> es la l\u00f3gica continuaci\u00f3n del legado hel\u00e9nico orientalizado \u2014no olvidemos que en la Roma oriental se hablaba griego\u2014, cuya traducci\u00f3n posibilita e inyecta en Europa a trav\u00e9s de al-Andalus.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Por eso; por el sustrato hel\u00e9nico oriental, se llama as\u00ed a nuestra tierra y tiempo en \u00e1rabe: alandlus &lt; adlandis &lt; Atlantis. Porque aqu\u00ed situ\u00f3 Plat\u00f3n a la m\u00edtica Atl\u00e1ntida, y <strong>el Islam \u2014civilizaci\u00f3n hel\u00e9nica hasta el 762\u2014 <\/strong>vive y bebe de lo plat\u00f3nico. De lo neoplat\u00f3nico, para ser m\u00e1s exacto, ya que fueron los innumerables pensadores neoplat\u00f3nicos orientales \u2014muy especialmente alejandrinos\u2014 quienes comentaron a su mentor hasta la saciedad forjando la figura m\u00edtica de la Atl\u00e1ntida.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero la Historia creacionista va por otros derroteros y no comprende la lent\u00edsima evoluci\u00f3n de dos procesos culturales probablemente paralelos en un tiempo: la islamizaci\u00f3n \u2014generativa desde la insumisi\u00f3n heterodoxa mediterr\u00e1nea al pretendido centralismo bizantino primero, y romano\/carolingio despu\u00e9s\u2014, y la arabizaci\u00f3n, compleja construcci\u00f3n cultural muy posiblemente aprovechando en parte la base sem\u00edtica previa de remanentes p\u00fanicos en el norte de \u00c1frica.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con todo, la l\u00f3gica evolutiva no es en modo alguno la constante en los estudios andalus\u00edes. En aquella <em>Historia Oficial juzgada y sentenciada<\/em> castellanista y cristianista, se extirpa lo andalus\u00ed por pretenderse ajeno. O se estudia como quinta columna de un presente torticero. Vaciado as\u00ed nuestro tiempo \u00e1rabe, se ocupan de <em>okuparlo<\/em> mil y un portavoces islamistas de hoy, pretendiendo que el cateto nacionalismo religioso actual y end\u00e9mico puede repartir porciones de Historia. Pero hay un <em>para m\u00e1s Inri<\/em>; algo freudiano en nuestra rechazo de al-Andalus: despu\u00e9s de negarlo tres veces, los mismos historiadores oficiales extirpadores de tiempo propio \u00e1rabe se lamentan de una p\u00e9rdida, la del Califato en 1031, que provoc\u00f3 la descentralizaci\u00f3n de las Taifas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Ah\u00ed le duele \u2014al obseso de la centralizaci\u00f3n\u2014 la tort\u00edcolis de leer el pasado mirando al presente. Pues las Taifas, en contra de los tragic\u00f3micos lamentos, son a la historia de Europa lo que el <em>Trecento<\/em> y <em>Quattrocento<\/em> italianos: el cr\u00edtico y f\u00e9rtil experimento de competencia entre ciudades que provoc\u00f3 el esplendor por rivalidad; tir\u00f3n de tiempo por competitividad. Exactamente igual que las ciudades\u2014estados italianas del Renacimiento. Con el a\u00f1adido de que las ciudades\u2014estado taifas pre\u2014renacentistas se adelantan dos siglos a las italianas, y engarzan la Historia real de Europa con sus fuentes griegas de Oriente navegando <strong><em>rumbo al Renacimiento<\/em><\/strong>. L\u00e9ase a Jerry Brotton y su <em>Bazar del Renacimiento<a name=\"_ftnref10\"><\/a><a href=\"#_ftn10\"><sup>10<\/sup> <\/a><\/em>: <strong>no se entiende a Europa sin la orientalizaci\u00f3n coral de Venecia, Sicilia, al-Andalus y el final de Bizancio<\/strong>. Pese a manifiestos muy politizados y ninguneadores de la cosa \u00e1rabe en la germinaci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n europea<a name=\"_ftnref11\"><\/a><a href=\"#_ftn11\"><sup>11<\/sup> <\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">As\u00ed, el comentador europeo de Arist\u00f3teles por excelencia, el cordob\u00e9s Averroes, ser\u00e1 prohibido en la Universidad de Par\u00eds del siglo XIV por libre\u2014pensador. Al\u2014Andalus se expand\u00eda; se filtraba sin batallas ni fuegos de artificio reconquistadores. Y llegaba a los confines de Europa <strong>merced al Toledo traductor <\/strong>\u2014entre otros, que ya Mill\u00e1s Vallicrosa destac\u00f3 centros similares como la Seo de Urgel<a name=\"_ftnref12\"><\/a><a href=\"#_ftn12\"><sup>12<\/sup> <\/a>\u2014 <strong>y a los jud\u00edos expulsados <\/strong>por los dos fundamentalismos en liza \u2014almor\u00e1vides primero y nacional\u2014cat\u00f3licos despu\u00e9s, que tanto monta\u2014. Pero los <em>derechos de autor<\/em> de al-Andalus se hab\u00edan liberado, siendo tal la clave del as\u00ed posible ninguneo: cuando Daniel Defoe escriba <em>Robinson Crusoe<\/em>, \u00bfqui\u00e9n se acordar\u00e1 de su lejana fuente andalus\u00ed, el fil\u00f3sofo autodidacta que Abentof\u00e1il dej\u00f3 en una isla?. Los m\u00e1s aventureros se atrever\u00e1n a remontarse a la leyenda escocesa de Silkark, pero ni un paso m\u00e1s all\u00e1. Y as\u00ed se construye esa <em>Historia Oficial<\/em>; entre tanto andamio m\u00edtico y tanta proyecci\u00f3n pol\u00edtica presente, no hay tiempo para el recuerdo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>2.- Tramoya<\/strong><a name=\"_ftnref13\"><\/a><a href=\"#_ftn13\"><sup>13<\/sup><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Muchas veces, la Historia no es m\u00e1s que la secuencia de lugares que nunca m\u00e1s deber\u00edamos querer volver a visitar. Entre tanto para\u00edso perdido como canta el mesi\u00e1nico g\u00e9nero humano, no estar\u00eda de m\u00e1s acercarnos de tanto en tanto \u2014con un suspiro de alivio\u2014 a rememorar los infiernos felizmente perdidos para siempre. La por fin evitada miseria acumulada en las cunetas de los mitos; esos mismos in\u00fatiles mitos que hoy edulcoran \u2014con su efecto placebo\u2014 la amargura de no saber a donde vamos, disfrazada de creer saber de d\u00f3nde venimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Ni falta que hace saber a d\u00f3nde se va, apostillar\u00edamos: quien se emplea exclusivamente en trazar los caminos no llega nunca a ninguna parte. As\u00ed que basta de amarguras y or\u00e1culos, que si cuesta empujar hacia el futuro es porque el carro se nos presenta con el sobrepeso de todo un pasado en busca de coherencia. Dec\u00eda John Bayley en su eleg\u00eda a la novelista Iris Murdoch \u2014su mujer\u2014 que ellos nunca se preguntaron hacia d\u00f3nde iba su matrimonio. Porque les gustaba d\u00f3nde estaba. Pues lo mismo ocurre con la Historia cuando se pregunta hacia d\u00f3nde va: se est\u00e1 queriendo decir que no le gusta el presente.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Y en esas est\u00e1bamos cuando se empezaron a desempolvar tiempos y personajes pasados de cart\u00f3n-piedra para suplir la carencia de actores presentes. Apareciendo con toda su panoplia de espejo deformante aquel supuesto tiempo pasado ajeno llamado al-Andalus: que si hatillo de moros herejes extirpados del alma patria, que si para\u00edso perdido de azahares y alboron\u00edas. No; el inter\u00e9s de al-Andalus no estriba es su circunstancia rememorable, sino en su esencia reconocible, por m\u00e1s que desdibujada.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Porque es mucho m\u00e1s componente ineludible de la Europa renacentista a la que aliment\u00f3 que rec\u00e1mara ideol\u00f3gica de una desubicada esencia religiosa. Y porque el rid\u00edculo contempor\u00e1neo de la identidad religiosa a trav\u00e9s de la Historia nos impide contemplar ese tiempo y cualquier otro como lo que fueron: pasado del que huir. Es decir: los tiempos no deben nunca revivirse, sino recolectarse. Y <strong>la cosecha de al-Andalus es el Renacimiento Europeo, no las babuchas ni los comunicados de reconquista<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Al-Andalus \u2014ya ve\u00edamos\u2014 viene de <em>Atl\u00e1ntida<\/em>, concepto plat\u00f3nico coherente con el pasado greco-latino del que emerge el islam cultural. Del mismo modo en que Sefarad &lt; Sparad &lt; Sperid proviene de las Hesp\u00e9rides, el <em>Jard\u00edn de Poniente<\/em>. Es al-Andalus, por lo tanto, el primer eslab\u00f3n occidental entre el pasado cl\u00e1sico y los renacimientos europeos. Como basti\u00f3n europeo de la cultura \u00e1rabe que continu\u00f3 a la greco-latina, al-Andalus forma parte de los cl\u00e1sicos. Mucho menos por las respuestas ofrecidas que por las preguntas planteadas. Y aporta a la Historia la vitalidad cr\u00edtica de los procesos florecientes. Recordemos al mejor Orson Welles de <em>El tercer hombre<\/em> al comentar los discutibles logros de la quietud hist\u00f3rica: en trescientos a\u00f1os de estabilidad, Suiza aport\u00f3 al mundo el reloj de cuco, en tanto la breve Italia de los Borgias, donde la vida val\u00eda un capricho en los callejones, estaba pariendo renacimientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Del mismo modo, el paisaje critico y vital de Al-Andalus prometi\u00f3 similares renacimientos. Hubo un Leonardo cordob\u00e9s llamado Abb\u00e1s Firn\u00e1s que plant\u00f3 de aut\u00f3matas la ribera del Guadalquivir y se estrell\u00f3 intentando volar con un prototipo de su invenci\u00f3n. Hubo un fil\u00f3sofo tempranero que huy\u00f3 de la corte por meterse en pol\u00edtica y sus enemigos lo asesinaron con berenjenas envenenadas, en cruel paradigma de muerte con fuerte sabor mediterr\u00e1neo. Hubo un <strong>mundo a la medida del hombre <\/strong>en que surgi\u00f3 el m\u00e1s completo tratado del amor \u2014<em>El collar de la paloma<\/em>\u2014, un canto cl\u00e1sico del conocerse a s\u00ed mismo \u2014<em>El r\u00e9gimen del solitario<\/em>\u2014, un experimental tratado del <em>beau savage<\/em> de Rousseau \u2014el citado <em>Fil\u00f3sofo autodidacta<\/em><a name=\"_ftnref14\"><\/a><a href=\"#_ftn14\"><sup>14<\/sup> <\/a>\u2014, una intrigante \u00c9boli libertina \u2014princesa Wallada\u2014, y un decadentista \u00e1rbitro de modas \u2014Ziryab\u2014. Hubo implacables quemas de libros, cazas de brujas, caudillos golpistas \u2014Almanzor\u2014, y monopolizadores de la verdad absoluta vestidos de ulemas, rabinos o arzobispos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Porque <strong>al-Andalus no fue un encuentro de tres culturas; fue una sola Cultura con tres religiones; con sus velas al viento y sus r\u00e9moras<\/strong>. Las m\u00e1s hermosas obras del juda\u00edsmo cl\u00e1sico fueron redactadas en \u00e1rabe en al-Andalus. El m\u00e1s ilustrado de los jud\u00edos \u2014el andalus\u00ed Maim\u00f3nides\u2014 fue anatematizado por las sinagogas francesas dada su amplitud de miras, y el m\u00e1s aristot\u00e9lico de los cl\u00e1sicos, Averroes, iluminar\u00eda las mentes librepensantes de Europa hasta el punto de prohibirse \u2014como ve\u00edamos\u2014 el averro\u00edsmo en Par\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Porque al-Andalus se proyect\u00f3 hacia el norte, m\u00e1s all\u00e1 de los Pirineos. Y la ausencia de un <em>copyright<\/em> \u00e1rabe har\u00eda pasar por propias \u2014<em>euro\/renacentistas\u2014 <\/em>mil y una ideas que los jud\u00edos andalus\u00edes llevaban en sus alforjas cuando la presi\u00f3n de la intransigencia norteafricana los oblig\u00f3 a convertirse nuevamente en errantes. Y hubo una C\u00f3rdoba que un d\u00eda se despert\u00f3 republicana aboliendo senatorialmente un sistema imperial, el califato. <strong>No mor\u00eda C\u00f3rdoba, sino que <em>se clonaba en mil y una<\/em>, generando un mosaico de polis renacentistas <\/strong>\u2014semejante, ya vemos, al mapa italiano hasta el <em>quattrocento<\/em> y m\u00e1s all\u00e1\u2014 en cuya compleja competencia floreci\u00f3 la literatura cortesana y la propaganda, para mayor gloria de la <em>prosa de escribanos y asesores<\/em>. Y todo se convirti\u00f3 en lo siguiente que hubo en la misma tierra, como manda y recoge la Historia no manipulada.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>3.- Entre el creacionismo y el <em>reismo<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Por todo ello, <strong>al-Andalus no es un tiempo pasado, sin m\u00e1s; es un componente<\/strong><a name=\"_ftnref15\"><\/a><a href=\"#_ftn15\"><sup>15<\/sup> <\/a>. Los tiempos pasan \u2014aunque a veces se resistan a hacerlo\u2014, y los componentes se diluyen sin que los grumos \u2014al principio reacios\u2014 supongan al final mayor cortapisa a la t\u00f3nica general que impera en la Historia en marcha: siempre se acaba mirando hacia el futuro, lo importante es siempre c\u00f3mo afrontamos cuanto viene.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">De acuerdo: al-Andalus es un componente. Pero, \u00bfde qu\u00e9?. Bien, nosotros pensamos que <strong>de Europa<\/strong>; de la Europa que conocemos como matriz de Occidente y que en al-Andalus salt\u00f3 del Medievo para vivir un primer Renacimiento. Pero siempre hay zonas de la Historia que se muestran \u2014o que mostramos\u2014 m\u00e1s escurridizas e inc\u00f3modas que otras. As\u00ed, quien hoy busque a al-Andalus, se encontrar\u00e1 con un algo esparcido, enraizado y tan mudado de color, que toda muestra ser\u00e1 siempre metonimia: la parte por el todo. Ya sea vilipendiada, ninguneada o, por el contrario, sobredimensionada y ensalzada. La parte siempre folkl\u00f3rica por un todo tan espec\u00edfico como normal.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Por eso, <strong>es esencial delimitar el sentido hist\u00f3rico de al-Andalus<\/strong>; su lectura historiol\u00f3gica m\u00e1s all\u00e1 de constructos imaginarios, asumidos como cient\u00edficos. Porque su sentido es dif\u00edcilmente legible dada la patente opacidad provocada por una secuencia ininterrumpida de explicaciones creacionistas y <em>reistas<\/em> \u2014m\u00edticas reinstauraciones\u2014 en torno a la Edad Media. Tales explicaciones no contestadas provocan en parte la end\u00e9mica incomprensi\u00f3n de cuanto significa al-Andalus. Entre las <strong>explicaciones creacionistas <\/strong>destacan algunas por su irremontable y pl\u00fambeo inmovilismo, a saber:<\/p>\n<ol style=\"text-align: left;\">\n<li>Los intocables or\u00edgenes del cristianismo hispano, que suele desligarse de su continuaci\u00f3n \u2014islam\u2014 como segunda parte de un mismo proceso de orientalizaci\u00f3n.<\/li>\n<li>El asumido <strong>creacionismo cor\u00e1nico <\/strong>del Islam, que provoca una err\u00f3nea dataci\u00f3n: es muy dif\u00edcil calificar algo de plenamente isl\u00e1mico antes de la fundaci\u00f3n de Bagdad en 762.<\/li>\n<li>El pretendido avance conquistador de las milagrosas caballer\u00edas isl\u00e1micas sobre algunas de las zonas mejor defendidas del planeta.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: left;\">Entre las segundas \u2014<strong>explicaciones <em>reistas<\/em><\/strong>\u2014 destacan a su vez algunas por el parricida e <em>historicida<\/em> ninguneo de sus propias fuentes culturales:<\/p>\n<ol style=\"text-align: left;\">\n<li>La supuesta <strong><em>restauraci\u00f3n <\/em>carolingia; <\/strong>el mito de Carlomagno retomando el abandonado sol invicto de Constantino, como si no existiese un coherente y pr\u00f3spero Imperio Romano en el Bizancio de su tiempo; como si la Galia y el norte hubieran sido alguna vez el ombligo de Roma.<\/li>\n<li>La \u00ednclita <strong><em>reconquista <\/em>hispana<\/strong>; la historia como supuesta venganza en t\u00e9rminos religiosos retroalimenticios.<\/li>\n<li>El ep\u00edtome creacionista europeo por excelencia: el <strong><em>Renacimiento <\/em>europeo<\/strong>, ninguneador por igual de transici\u00f3n alguna \u2014edades medias\u2014 e injertos \u2014orientalizaciones\u2014 sin los cuales vuelve el cielo a abrirse para dejar caer <em>man\u00e1 creacionista<\/em>.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: left;\">Por otra parte, hay una serie de <strong>narraciones previas diluidas en la memoria colectiva<\/strong> que desembocan en la forja del mito creacionista andalus\u00ed, dotando a un contenido literario de valor hist\u00f3rico ante la patente falta de explicaciones coet\u00e1neas. Son varias las presencias imprescindibles en el imaginario cronista hispano, andalus\u00ed y mediterr\u00e1neo que marcan la <strong>leyenda de los or\u00edgenes creacionistas <\/strong>de al-Andalus; precedentes confundidos y descontextualizaciones:<\/p>\n<ol style=\"text-align: left;\">\n<li>La intervenci\u00f3n desde Cartagena del <strong>general bizantino Liberio <\/strong>en torno a los 550.<\/li>\n<li>El eco narrativo de un libro bien conocido en el Oriente hel\u00e9nico: la epopeya de los Diez Mil en la <strong><em>An\u00e1basis <\/em>de Jenofonte<\/strong>.<\/li>\n<li>La incomprensible asimilaci\u00f3n sinon\u00edmica de los t\u00e9rminos <strong><em>sarraceno<\/em> y <em>musulm\u00e1n<\/em><\/strong>.<\/li>\n<li>La \u2014por lo mismo\u2014 incomprensiblemente temprana asimilaci\u00f3n de <strong><em>ber\u00e9ber<\/em> y <em>hombre azul <\/em><\/strong><em>del desierto<\/em>. El <em>barbarus<\/em> del 711 es a\u00fan, meramente, <em>no latinizado<\/em>.<\/li>\n<li>En general: la fe ciega en la <strong><em>retroalimentaci\u00f3n narrativa <\/em><\/strong>que patentan las cr\u00f3nicas y testimonios posteriores, siempre politizados.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero vayamos por partes:<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0\u00a0 1.\u2014 <\/strong>La primera incide en la naturalidad de los conflictos y su vestimenta religiosa <em>a posteriori <\/em>\u2014mal que les pese a los detractores de las <em>historias teistas<\/em>, el ropaje religioso es el m\u00e1s utilizado en las retro\u2014explicaciones\u2014: en la Hispania de los quinientos se estaba viviendo un lento y cruento enfrentamiento entre el cristianismo arriano \u2014contrario al dogma de la Trinidad, protoisl\u00e1mico en toda regla\u2014 y el trinitario oficial bizantino\/romano, el que triunf\u00f3 mayoritariamente en el seno del cristianismo, forzando a los <em>cristianos desafectos <\/em><strong>a la herej\u00eda y a su constituci\u00f3n en formas religiosas nuevas<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">As\u00ed, se produjo en el 550 la sublevaci\u00f3n de C\u00f3rdoba y Sevilla: en casa del arriano rey Leovigildo, su primog\u00e9nito Hermenegildo se convirti\u00f3 al cristianismo trinitario romano. Su conversi\u00f3n reviste la cl\u00e1sica forma de insurrecci\u00f3n apoyada por fuerzas externas. En este caso, el ej\u00e9rcito bizantino del emperador Justiniano, que ya hab\u00eda intervenido bajo las \u00f3rdenes del general Liberio, tiene una repercusi\u00f3n trascendental en el imaginario.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los visigodos contemplan este avance bizantino como intento de invasi\u00f3n \u2014absurda es la <em>bienvenida impl\u00edcita debido a compartir religi\u00f3n gen\u00e9rica <\/em>que las cr\u00f3nicas parecen asumir en operaciones tales como la que nos ocupa o algunas posteriores <em>razzias<\/em> europeas en el Oriente bizantino tomadas como Cruzadas, pongamos por caso. As\u00ed, el <strong>ej\u00e9rcito oriental de Justiniano <\/strong>avanza desde el Levante hispano, desde <strong>el lugar natural de desembarco para quien viene a la Pen\u00ednsuta desde Oriente: Cartagena<\/strong>. Y es recibido en C\u00f3rdoba y Sevilla siguiendo un avance \u2014en ruta y procedimiento\u2014 similar al que el <em>inconsciente colectivo<\/em> y los cronistas novelescos confieren a la posterior \u2014e inventada\u2014 invasi\u00f3n isl\u00e1mica.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">No triunfaron Liberio ni Hermenegildo, pero ah\u00ed queda la sombra del enfrentamiento, de la llegada de tropas, de su r\u00e1pido avance y de una ruta que Joaqu\u00edn Vallv\u00e9 propuso sabiamente como probable alternativa \u2014algo menos m\u00edtica\u2014 frente a la <em>milagrosa invasi\u00f3n<\/em> del 711: para Vallv\u00e9, la supuesta toponimia de las cr\u00f3nicas \u00e1rabes \u2014muy tard\u00edas, insistimos\u2014 era perfectamente aplicable desde un punto de partida mucho m\u00e1s coherente con la entrada desde Oriente: Cartagena<a name=\"_ftnref16\"><\/a><a href=\"#_ftn16\"><sup>16<\/sup> <\/a>; la <em>autopista mediterr\u00e1nea<\/em> que siempre uni\u00f3 a Cartago con Cartago Nova.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>2.\u2014 <\/strong>Por otra parte, el que llam\u00e1bamos <em>eco narrativo <\/em>de la <em>An\u00e1basis <\/em>de Jenofonte no deja de ser significativo. Por cuanto implica de patente helenizaci\u00f3n. Insistimos: el Islam es, al menos hasta la fundaci\u00f3n de Bagdad \u2014762\u2014, una civilizaci\u00f3n claramente helenizada, y el<strong> <em>implante de memoria colectiva<\/em> que implica la <em>beduinizaci\u00f3n<\/em> <\/strong>de sus fuentes culturales no es m\u00e1s que un protocolo de homenaje posterior a la tierra que vi\u00f3 nacer a su referente prof\u00e9tico por excelencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">As\u00ed las cosas, la narraci\u00f3n m\u00edtica de la supuesta fundaci\u00f3n del emirato andalus\u00ed por parte de Abderram\u00e1n I incluye un fundamento de apoyo estrat\u00e9gico esencial: la epopeya de los diez mil sirios que, cercados en las planicies de los alrededores del actual Fez, llevan a cabo una retirada t\u00e1ctica \u2014en griego, <em>an\u00e1basis<\/em>\u2014 que les lleva hasta las tierras hispanas bajo las \u00f3rdenes de Balch. El arabista espa\u00f1ol medio no gusta por lo general de lecturas comparadas y nunca alcanz\u00f3 a percibir el <strong>homenaje narrativo especular que se hac\u00eda de la <em>An\u00e1basis <\/em>de Jenofonte en las primeras cr\u00f3nicas \u00e1rabes <\/strong>\u2014especialmente <em>Ajbar Machm\u00faa<\/em>, las <em>Noticias Reunidas<\/em>\u2014. Esa epopeya siria es la versi\u00f3n narrativa \u00e1rabe de la aventura de los Diez Mil griegos y su retirada t\u00e1ctica desde Persia. La narraci\u00f3n de Jenofonte, <em>beduinizada<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Podr\u00eda destacarse tambi\u00e9n el similar eco narrativo de la <em>Il\u00edada<\/em> \u2014invasiones organizadas por el honor perdido de un se\u00f1or a trav\u00e9s de ultrajes femeninos\u2014 y de la <em>Eneida<\/em> \u2014el \u00faltimo troyano injertado como rey en Occidente\u2014 respectivamente en los mitos de DonJuli\u00e1n\/Rodrigo y el posterior relato de Abderram\u00e1n I.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 3.\u2014 <\/strong>\u00a0En tercer lugar, la asimilaci\u00f3n de <em>sarraceno<\/em> y <em>musulm\u00e1n<\/em> \u2014o incluso <em>caldeo<\/em>\u2014 en cr\u00f3nicas diferentes es otra de las claves en la interpretaci\u00f3n creacionista de al-Andalus. La denominaci\u00f3n <em>sarraceno<\/em> es griega y muy anterior al islam. Y en concreto el hispano <em>Fuero Juzgo <\/em>\u2014634\u2014 es una de las fuentes ya tard\u00edas de referencia. Las asimilaciones traductoras posteriores son realmente nocivas para la comprensi\u00f3n hist\u00f3rica. Es como cuando <strong>Juan Damasceno \u2014muerto en 754\u2014 hablaba de los <em>ismaelitas<\/em>, los <em>iconoclastas<\/em>, y los <em>escritos de la Vaca<\/em><\/strong>; los versionadores posteriores \u2014as\u00ed como las traducciones modernas\u2014 ya escriben indefectiblemente <em>musulmanes<\/em> y Cor\u00e1n, cuando a\u00fan no exist\u00eda la denominaci\u00f3n como tal \u2014aquellos <em>escritos de la Vaca<\/em>, dicho sea de paso, acabar\u00edan constituyendo la azora segunda del Cor\u00e1n\u2014.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>La <em>fusi\u00f3n por confusi\u00f3n<\/em> de los t\u00e9rminos <em>sarraceno, ismaelita, agareno<\/em>, <em>caldeo<\/em> con el muy posterior <em>musulm\u00e1n<\/em> est\u00e1 en el origen de mil y un problemas de interpretaci\u00f3n y dataci\u00f3n del hecho isl\u00e1mico en general y al-Andalus en concreto<\/strong>. El medievalismo hispano m\u00e1s mostrenco se agarra precisamente a cr\u00f3nicas en las que se habla de caldeos \u2014los malos b\u00edblicos por excelencia\u2014 para hacer aparecer en escena a unos demasiado tempraneros musulmanes.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>4.\u2014 <\/strong>En cuarto lugar, aquella tambi\u00e9n incomprensiblemente temprana asimilaci\u00f3n de <em>ber\u00e9ber<\/em> y <em>hombre azul del desierto<\/em> incide, por su parte, en lo nocivo de la descontextualizaci\u00f3n terminol\u00f3gica. Es evidente que ber\u00e9ber remite en \u00e1rabe al <em>barbarus<\/em> latino. Por lo mismo, hablar de <em>tropas b\u00e1rbaras<\/em> en las albacoras de lo andalus\u00ed no remitir\u00eda jam\u00e1s a cuanto hoy entendemos por un ber\u00e9ber \u2014<em>hombre azul del desierto<\/em>, sintetiz\u00e1bamos\u2014, sino a <em>cuanto no es romano<\/em>. Muy probablemente, a esas alturas, a <em>cuanto no es bizantino<\/em>. Volviendo as\u00ed a aquello que insinu\u00e1bamos: lo que quiera que pasase en 711 es evidente que no pod\u00eda provenir de contenciosos \u00e1rabes o musulmanes \u2014por aquello de que lo \u00e1rabe y lo isl\u00e1mico a\u00fan no estaban acu\u00f1ados lo suficiente\u2014 pero tampoco <em>ber\u00e9ber<\/em> como hoy lo conocemos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Menos jaimas y m\u00e1s contextualizaci\u00f3n de lo ber\u00e9ber\/b\u00e1rbaro; que San Agust\u00edn de Hipona se aplic\u00f3 en la explicaci\u00f3n de lo <em>uno y trino <\/em>expres\u00e1ndolo como <em>shelosh<\/em> \u2014tres, en p\u00fanico\u2014. Algo entendible en la regi\u00f3n bizantina hispana por excelencia hasta los ochocientos: el Levante peninsular. Tanto Hispania como el norte de \u00c1frica en los setecientos compart\u00edan tipolog\u00eda social, religiosa, e incluso idiom\u00e1tica. De hecho, en esas dos orillas del mar, el sustrato previo p\u00fanico \u2014lengua sem\u00edtica cercan\u00edsima al hebreo\u2014 ser\u00e1 una de las claves explicativas de la milagrosa arabizaci\u00f3n del Mediterr\u00e1neo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>5<\/strong>.\u2014 Por \u00faltimo, resulta \u2014cuando menos\u2014 conmovedora la inveterada fe ciega del arabismo y el medievalismo al uso; fe en la <em>retroalimentaci\u00f3n narrativa <\/em>de obras que deber\u00edan ponerse sistem\u00e1ticamente en cuarentena y que sin embargo son tomadas por \u2014poco menos que\u2014 <em>grabaciones de la \u00e9poca<\/em>. Existen estudios exhaustiv\u00edsimos sobre el d\u00eda a d\u00eda de la conquista m\u00edtica, incluidas las m\u00e1s obtusas referencias al <em>culebr\u00f3n<\/em> de Taric y Musa: la leyenda de la mesa de Salom\u00f3n, la promiscuidad de Don Rodrigo, la traici\u00f3n de Don Juli\u00e1n \u2014\u00bfc\u00f3mo se <em>vende<\/em> un pa\u00eds? \u00bfllaves secretas y pasadizos?\u2014, as\u00ed como el traslado a tierras hispanas de las rivalidades cl\u00e1nicas de \u2014ah\u00ed es nada\u2014 la pen\u00ednsula ar\u00e1biga.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Tal es el caso de la veta historiogr\u00e1fica de Dozy y sus fervorosas secuelas. As\u00ed, el libro estrella sobre los linajes andalus\u00edes, obra novelada del gran mistificador Ibn Hazm, es tomada por atlas sociol\u00f3gico. El cordob\u00e9s Ibn Hazm, uno de los geniales humanistas andalus\u00edes que justifican por s\u00ed mismos la definici\u00f3n de al-Andalus como <em>pre-renacimiento europeo<\/em>, fingi\u00f3 linajes propios orientales y llev\u00f3 a cabo un complet\u00edsimo constructo geneal\u00f3gico de mil y un entroncamiento de imposible lectura realista.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>4.\u2014 Elementos para una pol\u00e9mica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">As\u00ed las cosas, cuanto hoy se impone como tarea cient\u00edfica ineludible es mucho m\u00e1s el verdadero sentido hist\u00f3rico de la realidad andalus\u00ed que cualquier detalle ornamental del enorme edificio historiogr\u00e1fico construido entre aquellos <em>andamios del mito<\/em> de los que part\u00edamos. Es decir: la obsesi\u00f3n legajista por ajustar al m\u00e1ximo la pretendida claridad expositiva de cada fecha, personaje o batalla no se corresponde con la necesaria adecuaci\u00f3n al <em>tema de nuestro tiempo<\/em> \u2014por expresarlo en terminolog\u00eda orteguiana\u2014. Al-Andalus requiere visiones de conjunto, m\u00e1s all\u00e1 de inoperantes parcelaciones provenientes de los compartimentos estancos en que han devenido las diferentes especialidades universitarias.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Porque al-Andalus \u2014insistimos\u2014 se ha convertido en <em>tema de nuestro tiempo<\/em> dada su recuperaci\u00f3n reivindicativa como alimento de ideolog\u00edas diversas. Tambi\u00e9n asienta o desfonda \u2014seg\u00fan el caso\u2014 determinadas percepciones identitarias entendidas como se\u00f1as de identidad corporativa. Y es ah\u00ed donde surgen los elementos para una pol\u00e9mica, porque la variada percepci\u00f3n de al-Andalus conviene unas veces, o entorpece otras, a determinados proyectos colectivos. Lo interesante del caso es que en cada postura \u2014porque se trata de eso, y nunca de enfoque cient\u00edfico\u2014 existe la versi\u00f3n internacional y la espa\u00f1ola:<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>1.\u2014 <\/strong>El islam pol\u00edtico contempor\u00e1neo, expresado generalmente en t\u00e9rminos de <em>revoluci\u00f3n pendiente<\/em> justificada por supuestas decadencias actuales y fastos pasados, encuentra en al-Andalus el tiempo de ariete oriental en el mundo occidental. Desde esa perspectiva, y contemplado al-Andalus meramente como tiempo isl\u00e1mico pr\u00f3spero, el acercamiento al mismo reviste cuanto el mundo de la moda concibe como <em>revival<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>2.\u2014 <\/strong>La <em>versi\u00f3n espa\u00f1ola<\/em> de lo anterior encaja con la visi\u00f3n salv\u00edfica del converso. As\u00ed, el neo-musulm\u00e1n espa\u00f1ol percibe al-Andalus como el <em>volveremos a ser lo que fuimos<\/em> propio y necesario. Lo andalus\u00ed se convierte en modo de vida, gastronom\u00eda, vestuario, etc\u00e9tera. <strong>Se patenta la <em>metonimia de al-Andalus<\/em> <\/strong>en que todo y parte se funden en uno para acabar <em>morisquizando<\/em> una insumisi\u00f3n social \u2014o al menos cohesi\u00f3n alternativa\u2014 contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Este <em>al-Andalus meton\u00edmico<\/em> arrastra la r\u00e9mora de la reiteraci\u00f3n t\u00f3pica. Lo acompa\u00f1a un tenue ensayismo de <em>convivencia y tolerancia<\/em> que se desfonda por la evidencia de la naturalidad andalus\u00ed, tiempo tan cr\u00edtico, cruel, pr\u00f3spero o humanista como muchos otros. As\u00ed, la <em>excepcionalidad<\/em> de lo andalus\u00ed lo acaba vistiendo de quim\u00e9rico y ahist\u00f3rico. Es el problema de acercarse al pasado con valores del presente; planteamientos como el estudio de los derechos humanos en al-Andalus o la liberaci\u00f3n de la mujer son tan anacr\u00f3nicos como nocivos a la larga por la inexistencia del concepto nombrable.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Ambas posturas (1 y 2) pueden calificarse de plenamente postmodernas en tanto que superaci\u00f3n de un modelo de modernidad occidental percibido como alienante. Al ser el aludido <em>tema de nuestro tiempo<\/em>, encaja a la perfecci\u00f3n con la actual fusi\u00f3n de \u00e1mbitos sociales de la postmodernidad: formas de comer elevadas al rango de religiones \u2014l\u00e9ase toda la ideolog\u00eda subyacente al mero hecho de no querer comer carne, porgamos por caso\u2014 o en el caso contrario coincidente, religiones entendidas como formas de comer, de mostrarse ostensiblemente en p\u00fablico, <em>m\u00e1s ac\u00e1<\/em> de di\u00e1logos con lo trascendente o percepci\u00f3n personal de lo \u00e9tico. Religiones de <em>bricolaje<\/em>, que dir\u00eda Malika Zeghal<a name=\"_ftnref17\"><\/a><a href=\"#_ftn17\"><sup>17<\/sup> <\/a>. Excusa de militancia colectiva, dando al traste com aquello de la religi\u00f3n como primera explicaci\u00f3n del mundo que desemboc\u00f3 en un idioma para hablar con cierto deseo de esperanza. En ese orden de cosas, al-Andalus es \u2014como suele decirse\u2014 del que lo necesite.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>3.\u2014 <\/strong>En las ant\u00edpodas de lo anterior, el <em>occidentocentrismo<\/em> duro \u2014y nada fuerte\u2014 de la llamada <em>droite divine<\/em> ha hecho de al-Andalus su particular coto de caza en tanto que <em>una forma m\u00e1s de ser musulm\u00e1n<\/em>. Entendido el tiempo presente como de guerra al islam \u2014heredera directa de la as\u00ed transformada y omnipresente <em>guerra al rojo<\/em>\u2014, <strong>al-Andalus implica el fallo t\u00e9cnico del pasado al haber sido isl\u00e1mica una parte de Occidente<\/strong>. La largu\u00edsima estela de Bernard Lewis ha generado una amplia literatura de <em>ucron\u00eda isl\u00e1mica<\/em>; su postura previa es que siempre es y ha sido lo mismo el islam, sin importar el tiempo que pase. Con todo, y por seguir citando a Lewis, como suele ocurrir, el genio del maestro se va perdiendo en el camino de los \u00e9mulos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La m\u00e1s reciente de las entregas en esta ancestral <em>guerra negacionista al Islam <\/em>es el ensayo franc\u00e9s de Sylvain Gouguenheim, <em>Aristote au Mont Saint-Michel<\/em>, en el que se pretende que un s\u00f3lo monje \u2014a la saz\u00f3n Juan de Venecia\u2014 habr\u00eda sido el responsable del entroncamiento renacentista de Europa con el pasado greco-latino, al haber traducido a Arist\u00f3teles en la abad\u00eda francesa<a name=\"_ftnref18\"><\/a><a href=\"#_ftn18\"> <sup>18<\/sup><\/a>. La reiterada evocaci\u00f3n de al-Andalus en tanto que eslab\u00f3n inevitable del Renacimiento europeo con las fuentes griegas queda as\u00ed ninguneada y reducido al-Andalus a esa parte folkl\u00f3rica e <em>izquierdosa<\/em> de <em>no saber ser europeo<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El ensayo adquiere la importancia de lo muy significativo en dos sentidos: por una parte, la obsesiva alusi\u00f3n del autor a la n\u00f3mina de autores cristianos y su labor en tierras del islam \u2014en particular, los c\u00e9lebres traductores sir\u00edacos del entorno bagdad\u00ed\u2014. Para el autor, absolutamente convencido de eso definible como <em>identidades religiosas hist\u00f3ricas<\/em>, lo musulm\u00e1n \u2014el ser humano\u2014 y lo isl\u00e1mico civilizador son indudablemente lo mismo, y por tanto lo no musulm\u00e1n nunca podr\u00eda ser isl\u00e1mico. En los aleda\u00f1os de tan com\u00fan ideolog\u00eda actual circula la clave de la refutaci\u00f3n: aquellos cristianos del primer Islam son la clave del continuismo hist\u00f3rico que de este modo se niega, y por lo que no puede comprenderse jam\u00e1s <strong>el papel de lo andalus\u00ed en las fuentes culturales de Europa a trav\u00e9s del Renacimiento<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Por otra parte, el <em>aplauso generalizado<\/em> franc\u00e9s a la aparici\u00f3n del ensayo de Gouguenheim dice mucho de <em>las ganas <\/em>que se ten\u00eda a un ensayismo previo conciliador de <em>historias y presentes<\/em>; las obras de Libera, Beno\u00eet, Micheau, Arkoun \u2014as\u00ed como las traducciones francesas de Menocal y Vernet<a name=\"_ftnref19\"><\/a><a href=\"#_ftn19\"> <sup>19<\/sup><\/a>\u2014, en que se traza la l\u00ednea sin soluci\u00f3n de continuidad desde la Edad Media hasta el Renacimiento a trav\u00e9s del Islam.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>4.\u2014 <\/strong>En Espa\u00f1a, nuestra versi\u00f3n de <em>droite divine<\/em> bebe de las mismas fuentes tel\u00faricas del continuado y natural enfrentamiento entre religiones \u2014de nuevo, se olvida qui\u00e9n fue hasta ayer mismo el encarnizado enemigo de Occidente: el <em>roj\u00edsimo<\/em> Este destructor de valores y fundamentos\u2014. Es larga y variopinta nuestra n\u00f3mina de intelectuales atrincherados en el <em>no pasar\u00e1n<\/em> frente a un al-Andalus, sin\u00f3nimo as\u00ed de al-Qaeda. Se engloba aqu\u00ed a la sorpresa acad\u00e9mica de Seraf\u00edn Fanjul, un magn\u00edfico arabista comprometido y juramentado con la idea de que la insurgencia iraqu\u00ed, el terrorismo isl\u00e1mico y al-Andalus son parte de un todo amenazante y rechazable. Fanjul nada en la misma corriente que nombres como la premiada en 2008 con el Jovellanos de Ensayo, Rosa Mar\u00eda Rodr\u00edguez Magda, en cuya obra <em>riza el rizo<\/em> del ninguneo negando la mayor; la propia existencia de un legado cultural adjetivable como andalus\u00ed<a name=\"_ftnref20\"><\/a><a href=\"#_ftn20\"><sup>20<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero tambi\u00e9n se suma a lo anterior el <em>apoyo log\u00edstico <\/em>de gran parte del mundo pol\u00edtico, acad\u00e9mico e intelectual en general: v\u00e9ase el cruzadismo inexplicable de nombres como Gustavo de Ar\u00edstegui, Gustavo Bueno, Rodr\u00edguez Adrados y un largu\u00edsimo etc\u00e9tera a los que no chirr\u00eda el rechazo a universos culturales que ya no van nunca a comprender. En particular, los dos \u00faltimos consideran compatible el malditismo de lo isl\u00e1mico y la defensa a ultranza de lo greco-latino, como si no fuera todo parte de lo mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Pero en este caso, la <em>versi\u00f3n espa\u00f1ola<\/em> reviste un \u00faltimo matiz nada desde\u00f1able: la patente preocupaci\u00f3n por la identidad, unidad y cohesi\u00f3n hist\u00f3rica de Espa\u00f1a. Es decir: patrias como obligaciones del pasado, m\u00e1s que como proyectos de futuro. En este sentido, el inherente <em>pelayismo<\/em> de nuestro presente interpretador se esgrime como \u00fanica explicaci\u00f3n posible del d\u00eda a d\u00eda: Espa\u00f1a, seg\u00fan esto, se habr\u00eda forjado desde un embri\u00f3n salv\u00edfico en Covadonga hasta el regalo del destino de Granada \u20141492\u2014 por nuestro esfuerzo reconquistador.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Por lo mismo, al-Andalus no ser\u00eda elemento constitutivo de Espa\u00f1a sino huestes por fin vencidas y expulsadas. Espa\u00f1a se habr\u00eda forjado frente a al-Andalus, que no a partir de \u00e9l \u2014l\u00e9ase la largu\u00edsima proclama del evang\u00e9lico C\u00e9sar Vidal<a name=\"_ftnref21\"><\/a><a href=\"#_ftn21\"><sup>21<\/sup> <\/a>\u2014. Y su vestigio se circunscribir\u00eda a ciertos elementos folkl\u00f3ricos de una Andaluc\u00eda \u2014por lo mismo\u2014 indolente.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Este breve repertorio \u2014por fuerza limitad\u00edsimo y reduccionista\u2014 explica mil y un apriorismos en los acercamientos a al-Andalus, as\u00ed como explica la sospecha y el recelo que levanta cualquier trabajo o exposici\u00f3n que no provenga de filas propias. La distribuci\u00f3n aqu\u00ed esbozada puede resumirse a\u00fan m\u00e1s: el actual convencimiento internacional de que las religiones son los sujetos de la Historia y los elementos de identidad colectiva lleva a contemplar todo lo isl\u00e1mico en bloque \u2014sin distinguir geograf\u00edas o tiempos\u2014. Por tanto, todo aquel que percibe hoy al islam como enemigo tiende a rechazar todo tiempo isl\u00e1mico pasado.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En la misma l\u00ednea, todo aquel que hoy percibe el islam como la revoluci\u00f3n anti-institucional pendiente, abraza cualquier faceta del pasado isl\u00e1mico como constitutiva de su propia identidad. Lo m\u00e1s interesante de todo esto es que no s\u00f3lo se enturbia el pasado, sino que se deja de comprender el presente: si hay algo claro en la actual y patente <em>revoluci\u00f3n isl\u00e1mica<\/em> es que es precisamente eso, revoluci\u00f3n. El siglo XX \u00e1rabe fue laico en sus principales manifestaciones \u2014e incluso ateo desde el punto de vista pol\u00edtico\/militarista mayoritario; englobable en la esfera de influencia sovi\u00e9tica\u2014. Por tanto, si el pasado reciente no era isl\u00e1mico, dejemos de buscar en el pasado m\u00e1s lejano a\u00fan las claves del presente. Porque la cadena de la tradici\u00f3n ya se rompi\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>5.\u2014 Las claves de al-Andalus<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">A la luz de tales cosas, es muy probable que los estudios sobre al-Andalus no necesiten mejoras cuantitativas \u2014bastante hay ya escrito y re-escrito\u2014, sino aportaciones cualitativas. Comparaci\u00f3n, baremaci\u00f3n, lectura contextual, y no tanta afluencia de estudios parcelados de imponente insustancialidad. Cuando cit\u00e1bamos el <em>pelayismo<\/em> de nuestro constructo m\u00edtico patrio, resulta descorazonador \u2014por ejemplo\u2014 el punto de partida de todo el medievalismo hispano: las llamadas <strong><em>Cr\u00f3nicas Asturianas<\/em><\/strong>, la c\u00e9lebre <strong><em>Cr\u00f3nica Moz\u00e1rabe<\/em><\/strong>, y las traducciones de las\u00a0 primeras fuentes \u00e1rabes como el citado <strong><em>Ajbar Machm\u00faa<\/em><\/strong> \u2014<em>Noticias reunidas<\/em>\u2014. En el controvertido tema de la supuesta conquista de al-Andalus, por ejemplo, \u00bfc\u00f3mo es posible que se afirmen tan categ\u00f3ricamente tantas cosas basadas en cr\u00f3nicas tan tard\u00edas y ante la muy elocuente ausencia de fuentes de la \u00e9poca?<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En materias tales, lo que realmente parece mentira es que unos se\u00f1ores tan mayores confundan la \u00e9pica con la cr\u00f3nica en lugar de admitir, llanamente, la nebulosa de acontecimientos. Sabido es que la finalidad de todas esas cr\u00f3nicas tard\u00edas es mucho m\u00e1s pol\u00edtica que hist\u00f3rica, y que su funcionalidad se encuentra <em>a posteriori<\/em>: desde la percepci\u00f3n cristianista y unitaria de la historia de Espa\u00f1a consagrada en el siglo XV se fue asentando una documentaci\u00f3n anterior de fina utilidad. El gozne esencial es el gran \u2014en todos los sentidos\u2014 Rodrigo Jim\u00e9nez de Rada (1170), patentador de un m\u00e9todo cr\u00edtico no utilizado posteriormente con su obra. El <em>Cronic\u00f3n<\/em> de Jim\u00e9nez de Rada<a name=\"_ftnref22\"><\/a><a href=\"#_ftn22\"> <sup>22<\/sup><\/a> fue la base de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> de Alfonso X el Sabio y de tantas historias desde entonces.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Las albacoras cron\u00edsticas de todo este proceso de construcci\u00f3n m\u00edtica es la citada <em>Cr\u00f3nica Moz\u00e1rabe<\/em>, presuntamente datada en 754. Sus noventa y cinco cap\u00edtulos llevan por t\u00edtulo <em>Continuatio Hispana<\/em> \u2014de evidente lectura pol\u00edtica\u2014 y no contienen cotejo ni cita de fuentes de tal \u00e9poca, siendo destacable su m\u00e1s que sospechosa puesta por escrito a finales del siglo IX<a name=\"_ftnref23\"><\/a> <a href=\"#_ftn23\"> <sup>23<\/sup><\/a>\u00a0. Por su parte, el t\u00e9rmino de <em>Cr\u00f3nicas Asturianas <\/em>alude fundamentalmente a tres textos: la <em>Cr\u00f3nica Albeldense<\/em> (con la <em>Cr\u00f3nica Prof\u00e9tica<\/em> inserta), y la <em>Cr\u00f3nica de Alfonso III <\/em>en sus dos versiones (la <em>Rotense <\/em>y <em>Sebastianense<\/em>). Cr\u00f3nicas curiosamente escritas en la misma \u00e9poca que la supuesta moz\u00e1rabe \u2014pen\u00faltima d\u00e9cada del siglo IX, durante el reinado de Alfonso III\u2014, pero que ni siquiera han llegado a nosotros en versiones de tal \u00e9poca sino muy tard\u00edas. En cualquier caso, es evidente en todas ellas el ideal neogoticista que presentaba a <strong>Oviedo como capital alternativa a Toledo en un evidente entroncamiento o contagio carolingio<\/strong>. Rechazo al sur por parte del norte hispano.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Es decir \u2014y por resumir mucho\u2014: no conocemos lo que ocurri\u00f3 en la Hispania de los setecientos. Desde luego, sabemos que no se sum\u00f3 por completo al cambio cualitativo europeo que supuso la \u00e9poca de Carlomagno; sabemos que el norte s\u00ed vivi\u00f3 lentamente procesos semejantes, produci\u00e9ndose un <strong><em>desfase institucional y de cristianismos<\/em><\/strong> entre el norte y el resto de la pen\u00ednsula, y sabemos que cuanto acabar\u00e1 llam\u00e1ndose al-Andalus sigui\u00f3 la misma evoluci\u00f3n que el norte de \u00c1frica, como le correspond\u00eda en la l\u00f3gica mediterr\u00e1nea post-romana en la que ambos estaban insertos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Como ve\u00edamos, <strong>puede plantearse cient\u00edficamente que al-Andalus surge progresivamente por la sorpresa ante el contraste carolingio<\/strong> que evidencia la posterior y estramb\u00f3tica redacci\u00f3n de aquellas cr\u00f3nicas en las que se basa el <em>sorprendente descubrimiento<\/em> de una Hispania en proceso de islamizaci\u00f3n y arabizaci\u00f3n \u2014\u00e9ste, mucho m\u00e1s lento\u2014. Pero ese contraste es provocado por el <em>tir\u00f3n europeo<\/em>: la ruptura con una ya lejana Roma oriental \u2014Constantinopla\u2014 y su versi\u00f3n europea centrada en Carlomagno (747) evidencia la primera uni\u00f3n real europea entre lo civil y lo eclesi\u00e1stico.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Ya desde 742 se empieza a gestar una Cristiandad germ\u00e1nica<a name=\"_ftnref24\"><\/a><a href=\"#_ftn24\"> <sup>24<\/sup><\/a> fiel a Roma y alejada de Bizancio que contrasta con el cristianismo hispano. En 794, un Concilio en Frankfurt repudia la iconoclastia, las pr\u00e1cticas orientalizantes del cristianismo y los contagios adopcionistas \u2014matizaciones a la paternidad de Dios\u2014 en contra de fuertes tendencias mediterr\u00e1neas, de largo arraigo en Hispania. El metropolitano de Toledo \u2014Elipando\u2014 y el obispo de Urgel \u2014F\u00e9lix\u2014 defend\u00edan estas \u00faltimas corrientes, denostadas desde Oviedo con el benepl\u00e1cito de las nuevas corrientes europeas. <strong>Oviedo frente a Toledo generan el contraste; dos Hispanias con evoluciones diferentes sin que ninguna de ellas sea en exclusiva <em>Espa\u00f1a<\/em> <\/strong>y el resto mera <em>tierra en espera de conquista<\/em>. La Historia no es tan simple.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La evidente, heterodoxa y larga orientalizaci\u00f3n cristiana hispana pasaba factura en la densa nebulosa hist\u00f3rica de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica (711). Un Toledo en creciente transformaci\u00f3n andalus\u00ed lo hac\u00eda probablemente por el contraste de ese Oviedo desde que Alfonso II ten\u00eda puestas sus miras en Aquisgr\u00e1n, en torno a la cual Carlomagno cerrar\u00e1 un modelo europeo con su entronizaci\u00f3n como emperador en el 800.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">No comprender esas <strong>cr\u00f3nicas asturianas \u2014<em>trufadas de futuro<\/em>\u2014<\/strong> en tal diatriba de Oviedo y Aquisgr\u00e1n frente a Toledo y Oriente, as\u00ed como el propagandismo apocal\u00edptico del Beato de Li\u00e9bana \u2014tomando partido por el norte\u2014 es no comprender el evolucionismo hist\u00f3rico y obsesionarse con los mitos hist\u00f3ricos de tan dif\u00edcil contraste. Cuando, en los alrededores de 1430, Pedro del Corral compile la <em>novela hist\u00f3rica <\/em>\u2014en palabras de Men\u00e9ndez Pidal\u2014 llamada <em>Cr\u00f3nica Sarracina<\/em>, beber\u00e1 de todas estas fuentes, fingir\u00e1 cronistas de la \u00e9poca \u2014a la saz\u00f3n, Alastras y Caristes\u2014 y crear\u00e1 un g\u00e9nero de enorme fe y paciencia legaj\u00edstica que llega hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Otra cosa \u2014pero semejante, a los efectos cron\u00edsticos\u2014 ocurre con las primeras fuentes \u00e1rabes, tanto las reales \u2014<em>Ajbar Machm\u00faa<\/em>\u2014 como las m\u00edticas \u2014<em>Tratado de Teodomiro<\/em>. El manuscrito m\u00e1s antiguo de las citadas <em>Noticias Reunidas <\/em>es del siglo X y en \u00e9l destaca ya una <em>defensa del r\u00e9gimen omeya<\/em> que finge sus gloriosos or\u00edgenes conquistadores. <strong>La misma <em>trufa de futuro <\/em>se evidencia en esas cr\u00f3nicas \u00e1rabes que en las asturianas<\/strong>: un r\u00e9gimen determinado organiza su retro-alimentaci\u00f3n cron\u00edstica en b\u00fasqueda de legitimidad hist\u00f3rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Por lo que se refiere al supuesto primer tratado andalus\u00ed, el documento por el que el se\u00f1or del Levante \u2014Teodomiro\u2014 sella un pacto con los <em>invasores<\/em>, de nuevo nos encontramos \u2014como era de esperar\u2014 con que el texto conocido es el del muy tard\u00edo historiador andalus\u00ed Ibn Idari \u2014siglo XIII\u2014, suponi\u00e9ndose tres o cuatro versiones del pacto, la primera de las cuales ser\u00eda la de Al-Razi (m. 955), siendo el resto tributarias de \u00e9sta. <strong>Nada de todo esto es coet\u00e1neo de los hechos acaecidos en los setecientos<\/strong>, sino que todo queda separado de tales acontecimientos al menos siglo y medio.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La clave de al-Andalus reside por tanto en el estudio coherente de una lenta evoluci\u00f3n hist\u00f3rica. As\u00ed las cosas, el tema que nos ocupa no se limita a problemas de actualizaci\u00f3n universitaria. Es decir; no resulta necesaria la lectura historiol\u00f3gica de al-Andalus s\u00f3lo para reactivar el inmovilismo interpretativo de ciertos sectores. Bien cierto es que una visi\u00f3n nueva no vendr\u00eda mal, pero no puede esperarse lo mismo para todos los campos universitarios: cuanto pueda buscarse con avidez en especialidades como la medicina o la biolog\u00eda entre tantos otros \u2014aportaci\u00f3n e innovaci\u00f3n\u2014, es recibido con temor reverencial por campos cuyo contenido no se basa en la idea nueva sino en la acumulaci\u00f3n de ideas viejas. En este sentido, la <strong>lectura generalista<\/strong> de cuanto realmente implica lo andalus\u00ed no es bien recibida porque en materia medievalista s\u00f3lo se prima lo parcelado, lo tributario de un largo trabajo en cadena, y la sumisi\u00f3n al viejo sentido de la Universidad como el espacio al que te permite asomarte el jefe de Departamento.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con ser esto una r\u00e9mora del medievalismo en Espa\u00f1a, no es menor la escas\u00edsima perspectiva cosmopolita y el contraste con cuanto viene haci\u00e9ndose fuera. Y para muestra, un bot\u00f3n: en la larga lista de aportaciones al estudio de lo andalus\u00ed a la que pudimos acceder en dos encuentros internacionales sobre el tema \u2014en Nueva York y Verona<a name=\"_ftnref25\"><\/a><a href=\"#_ftn25\"> <sup>25<\/sup><\/a>\u2014, se nos hizo evidente que el <strong>debate sobre el sentido de lo andalus\u00ed<\/strong> lleva largo tiempo ocupando a numerosos especialistas de muy diversos pa\u00edses, en tanto s\u00f3lo se leen en Espa\u00f1a las obras de espa\u00f1oles o \u2014a lo sumo\u2014 un par de reverenciados <em>popes <\/em>franceses; existiendo \u2014qu\u00e9 duda cabe\u2014 honros\u00edsimas excepciones \u2014por lo general, todo sea dicho, en el \u00e1mbito de la historia del arte\u2014 que no logran eliminar la percepci\u00f3n de un cierto <em>esp\u00edritu corporativo medievalista. <\/em>En tan cr\u00edtica situaci\u00f3n de autocomplacencia universitaria \u2014que tilda toda posible lectura generalista de <em>tentativa heur\u00edstica<\/em>\u2014, el estudio de lo andalus\u00ed ha sobrepasado el cerrado coto de c\u00e1tedras tributarias hispanas para convertirse en parte de cuanto constituye \u2014ya lo ve\u00edamos\u2014 <strong><em>el tema de nuestro tiempo<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Porque de la definici\u00f3n de al-Andalus se derivan ya posturas concretas y aportaciones al sentido mismo de tres conceptos: la idea de Espa\u00f1a, la idea de Europa, y la idea \u2014algo m\u00e1s et\u00e9rea, qu\u00e9 duda cabe\u2014 de Occidente. \u00bfSe forjan esos tres conceptos \u2014Espa\u00f1a, Europa y Occidente\u2014 con aportaci\u00f3n de lo andalus\u00ed, lo \u00e1rabe y lo isl\u00e1mico, o por el contrario mediante su rechazo a tales campos? No insistiremos en los anteriores elementos para un debate, pero s\u00ed merece la pena destacar la afirmaci\u00f3n con que Jerry Brotton cierra su libro sobre la disoluci\u00f3n de la Edad Media: <em>parece oportuno terminar este libro volviendo a lo que fue el verdadero origen del Renacimiento europeo: el mercado o bazar del Mediterr\u00e1neo oriental<\/em><a name=\"_ftnref26\"><\/a><a href=\"#_ftn26\"><sup>26<\/sup> <\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Brotton sigue de cerca una ampl\u00edsima serie de estudios que hace casi un siglo arrojan nuevas luces sobre las fuentes culturales del Renacimiento y \u2014por ende\u2014 de Europa y Occidente. Parte de las teor\u00edas sobre los varios y diversos renacimientos en el arte \u2014Panofsky\u2014 para preguntarse por la continuidad mediterr\u00e1nea \u2014Burnett y Contadini\u2014, el car\u00e1cter oriental de verdaderos iconos de lo europeo como Venecia \u2014Howard\u2014, as\u00ed como diversas aculturaciones inesperadas que hacen de <strong>la Edad Media un tiempo menos oscuro y m\u00e1s \u00e1rabe de lo que nos presentan <\/strong>\u2014Boas, Ferguson, Grafton y Jardine\u2014<a name=\"_ftnref27\"><\/a><a href=\"#_ftn27\"><sup>27<\/sup> <\/a>. Es muy probable que siga en vigor la vieja interpretaci\u00f3n de Braudel sobre el tr\u00e1fico de ideas en el Mediterr\u00e1neo: <em>la mayor parte de las mudanzas culturales se llevan a cabo sin que conozcamos el nombre de los transportistas<\/em><a name=\"_ftnref28\"><\/a><a href=\"#_ftn28\"><sup>28<\/sup><\/a>; idea que hicimos nuestra en una obra anterior \u2014<em>Rumbo al Renacimiento<\/em><a name=\"_ftnref29\"><\/a><a href=\"#_ftn29\"><sup>29<\/sup> <\/a>\u2014 y por tanto no proceden ulteriores ampliaciones aqu\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Por el contrario, s\u00ed requiere muy especial dedicaci\u00f3n insinuar interpretaciones sobre el sentido de al-Andalus en Europa que complementen la patente <em>germanofilia<\/em> de nuestros planteamientos fontanales<a name=\"_ftnref30\"><\/a><a href=\"#_ftn30\"><sup>30<\/sup><\/a>. Entre otras cosas, porque seguimos anclados en la interpretaci\u00f3n monocrom\u00e1tica y cercenada de un mundo tan diverso como el europeo. En este sentido, cabe destacar que si al-Andalus surgi\u00f3 y se desarroll\u00f3 tras una lenta evoluci\u00f3n desde lo anterior mediante progresivos y compatibles injertos orientales, su cierre como tiempo hist\u00f3rico fue tan lento, progresivo y l\u00f3gicamente evolutivo como su nacimiento. <strong>Al-Andalus se filtr\u00f3 en la Espa\u00f1a y Europa posteriores<\/strong>, propiciando y sum\u00e1ndose a procesos culturales que deber\u00edan releerse a tales luces.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Seguimos con la idea de que el Renacimiento europeo no surge de la nada o del mero inter\u00e9s por el mundo cl\u00e1sico \u2014la r\u00e9mora del <em>reismo<\/em> que coment\u00e1bamos\u2014. Si diversas son sus facetas \u2014hay varios renacimientos\u2014, m\u00e1s variadas a\u00fan son sus procedencias, y debe comprenderse hoy d\u00eda el Renacimiento europeo como un tiempo de ilustraci\u00f3n continuista de una fertil\u00edsima Edad Media que orientaliza a Europa por diversos cauces tales como Sicilia, Venecia, Bizancio y su final \u2014con la emigraci\u00f3n de intelectuales de Constantinopla a Italia a partir de 1453\u2014 as\u00ed como <strong>al-Andalus, en tanto que at\u00edpico rinc\u00f3n europeo de cultura \u00e1rabe.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En este sentido, es posible \u2014y de gran inter\u00e9s cient\u00edfico\u2014 trazar la filtraci\u00f3n de al-Andalus en ese Renacimiento a trav\u00e9s de movimientos de ideas y personas por lo general tratados poco menos que como ca\u00eddos del cielo. Tales \u00e1mbitos de continuidad y asimilaci\u00f3n de lo andalus\u00ed son principalmente tres:<\/p>\n<ol style=\"text-align: left;\">\n<li>La tr\u00e1gica emigraci\u00f3n en varias fases de los jud\u00edos andalus\u00edes, que mediante traducciones y\/o obras propias fertilizaron la ciencia y el pensamiento europeo.<\/li>\n<li>Los n\u00facleos de traducci\u00f3n y comentario en torno a lo que viene a considerarse la llamada <em>Escuela de Traductores de Toledo<\/em> y \u2014en antigua y acertada disquisici\u00f3n de Mill\u00e1s Vallicrosa\u2014, la Seo de Urgel.<\/li>\n<li>El injerto hispano de la llamada <strong><em>Tercera Espa\u00f1a de oculta alma morisca<\/em> \u2014la que ni expuls\u00f3 ni fue expulsada<\/strong>\u2014, constitutiva de un necesario barbecho heterodoxo sobre el que florecieron mil y un brotes del Siglo de Oro, especialmente el camino de aceptaci\u00f3n y abrazo del llamado <strong>erasmismo<\/strong>.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: left;\">Es probable que se est\u00e9 abriendo un interesante tiempo de lectura historiol\u00f3gica de los procesos. Resulta evidente que siempre se seguir\u00e1 haciendo <em>historia a la medida<\/em> \u2014tanto de sexenios como de ideolog\u00edas\u2014, pero va a ser dif\u00edcil ya negar la prueba de vida de un tiempo \u00e1rabe convertido en componente europeo. De ah\u00ed, al reconocimiento de lo andalus\u00ed en particular y lo isl\u00e1mico en general como <em>una fuente cultural m\u00e1s de Europa<\/em>, dista bastante. Pero, en nuestra opini\u00f3n, es algo que ir\u00e1 surgiendo por s\u00ed mismo.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>La segunda parte de este ensayo se publica aparte bajo el t\u00edtulo<\/strong> &#8220;<a href=\"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/2008\/03\/01\/alma-morisca\/\">La tercera Espa\u00f1a: el alma morisca<\/a>&#8220;.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Notas<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn1\"><\/a><a href=\"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/2008\/03\/05\/al-andalus\/#_ftnref1\">1 <\/a>S\u00edntesis y adaptaci\u00f3n de <em>Historia General de al-Andalus: Europa entre Oriente y Occidente<\/em>. C\u00f3rdoba: Almuzara, 2007. V\u00e9ase: Encuentro Islamo\u2014Cristiano 433. Madrid: Darek-Nyumba, septiembre 2008.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn2\"><\/a><a href=\"#_ftnref2\">2 <\/a>Madrid: Trotta, 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn3\"><\/a><a href=\"#_ftnref3\">3 <\/a>Carlo Ginzburg, <em>El juez y el historiador. Anotaciones al margen del caso Sofri<\/em>. Madrid: Anaya &amp; Mario Muchnik, 1991.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn4\"><\/a><a href=\"#_ftnref4\">4 <\/a>Ref. Taha Husayn, <em>Sobre la poes\u00eda preisl\u00e1mica<\/em> (en \u00e1rabe). El Cairo: Dar al-Maarif, 1925.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn5\"><\/a><a href=\"#_ftnref5\">5 <\/a>Ignacio Olag\u00fce, <em>La revoluci\u00f3n isl\u00e1mica en Occidente<\/em>. C\u00f3rdoba: Plurabelle, 2004 (1970).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn6\"><\/a><a href=\"#_ftnref6\">6 <\/a>Edward Gibbon, <em>Historia de la decadencia y ruina del imperio romano<\/em>. Madrid: Turner, 1984.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn7\"><\/a><a href=\"#_ftnref7\">7 <\/a><em>Determinar la estructura, las leyes y las condiciones de la realidad hist\u00f3rica<\/em>. V\u00e9ase: Jos\u00e9 Ortega y Gasset, <em>La Filosof\u00eda de la Historia de Hegel y la Historiolog\u00eda&#8230; <\/em>Tambi\u00e9n, \u2014del mismo autor\u2014 <em>Las Atl\u00e1ntidas y el Imperio Romano (y otros ensayos de Historiolog\u00eda). <\/em>Madrid: Alianza Editorial, 1985.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn8\"><\/a><a href=\"#_ftnref8\">8 <\/a>Miguel Hagerty, <em>Los cuervos de San Vicente. Cristianos en al-Andalus<\/em>. Granada: Comares, 2007, 20.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn9\"><\/a><a href=\"#_ftnref9\">9 <\/a>Dimitri Gutas, <em>Pensiero greco e cultura araba. <\/em>Tur\u00edn: Einaudi, 2002 (Tr. Cristina d\u2019Ancona;\u00a0 original en ingl\u00e9s de 1998 <em>Greek Thought, Arabic Culture. The Graeco-Arabic translation movement in Baghdad and Early Abbasid society (2nd\/8th c.)<\/em>. V\u00e9ase el elenco participante en la gran obra coordinada por Cristina d\u2019Ancona (Ed), <em>Storia della filosofia nell\u2019Islam medieval<\/em>. (2 vols.). Tur\u00edn: Einaudi, 2005.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn10\"><\/a><a href=\"#_ftnref10\">10 <\/a>Ref. completa y tratada en nota 27.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn11\"><\/a><a href=\"#_ftnref11\">11 <\/a>Apdo. 5, \u201cElementos para una pol\u00e9mica\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn12\"><\/a><a href=\"#_ftnref12\">12 <\/a>Jos\u00e9 Mar\u00eda Mill\u00e1s Vallicrosa, <em>Estudios sobre historia de la ciencia espa\u00f1ola.<\/em> Marid: Consejo Superior de Investigaciones Cient\u00edficas, 1987.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn13\"><\/a><a href=\"#_ftnref13\">13 <\/a>V\u00e9ase: Emilio Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn, \u201cEl Renacimiento andalus\u00ed\u201d. En: VV.AA., <em>Desde la Universidad: aportaciones al debate p\u00fablico<\/em>. Universidad de Sevilla, 2008, 137.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn14\"><\/a><a href=\"#_ftnref14\">14 <\/a>Cit\u00e1bamos en el arranque de estas p\u00e1ginas un trabajo esencial sobre el humanismo andalus\u00ed, vacuna contra el t\u00f3pico de lo isl\u00e1mico como gregario y social. Se trata de la obra de Andr\u00e9s Mart\u00ednez Lorca, <em>Maestros de Occidente: estudios sobre el pensamiento andalus\u00ed<\/em>. Madrid, 2007.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn15\"><\/a><a href=\"#_ftnref15\">15 <\/a>Emilio Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn, <em>Historia General de al-Andalus&#8230;<\/em> (ob. Cit). P\u00e1g. 11 y ss.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn16\"><\/a><a href=\"#_ftnref16\">16 <\/a>Joaqu\u00edn Vallv\u00e9, <em>Nuevas ideas sobre la conquista \u00e1rabe de Espa\u00f1a : toponimia y onom\u00e1stica<\/em>. Madrid : Consejo Superior de Investigaciones Cient\u00edficas, Instituto de Filolog\u00eda, 1989, 51.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn17\"><\/a><a href=\"#_ftnref17\">17 <\/a>Malika Zeghal, <em>Guardianes del islam. Los intelectuales tradicionales y el reto de la modernidad<\/em>. Barcelona: Bellaterra, 1996.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn18\"><\/a><a href=\"#_ftnref18\">18 <\/a>Sylvain Gouguenheim, <em>Aristote au Mont Saint Michel. Les racines grecques de l\u2019Europe chr\u00e9tienne<\/em>. Par\u00eds: Seuil, 2008.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn19\"><\/a><a href=\"#_ftnref19\">19 <\/a>A. de Libera, <em>Penser au Moyen \u00c2ge<\/em>. Par\u00eds: Seuil, 1999. P. Beno\u00eet y F. Micheau, \u201cL\u2019intermediaire arabe\u201d. En: M. Serres (ed.), <em>\u00c9l\u00e9ments d\u2019histoire des sciences<\/em>. Par\u00eds: Bordas, 1989, 151. M. Arkoun, <em>L\u2019Humanisme arabe au Xe si\u00e8cle&#8230;<\/em> Par\u00eds: Vrin, 1982. M.R. Menocal, <em>The Arabic Role in Medieval Literary History. A Forgotten Heritage<\/em>. Filadelfia: Pennsylvania U.P., 1987. J. Vernet, <em>La cultura hispano\u00e1rabe en Oriente y Occidente<\/em>. Barcelona: Ariel, 1978 (reeditado en numerosas ocasiones como <em>Lo que Europa debe al Islam de Espa\u00f1a<\/em>).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn20\"><\/a><a href=\"#_ftnref20\">20 <\/a>Seraf\u00edn Fanjul, <em>Al-Andalus contra Espa\u00f1a: la forja de un mito<\/em>. Madrid: Siglo XXI, 2000. <em>La quimera de al-Andalus<\/em>. Madrid: Siglo XXI, 2006. RosaMar\u00edaRodr\u00edguezMagda,<em>Inexistenteal-Andalus.Dec\u00f3molosintelectualesreinventanelIslam<\/em>.Oviedo:Nobel.2008.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn21\"><\/a><a href=\"#_ftnref21\">21 <\/a>C\u00e9sar Vidal, <em>Espa\u00f1a frente al Islam. De Mahoma a Ben Laden<\/em>. Madrid: La Esfera de los Libros. 2004.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn22\"><\/a><a href=\"#_ftnref22\">22 <\/a><em>De rebus Hispaniae<\/em>, conocida asimismo como <em>Cronic\u00f3n de las cosas sucedidas en Espa\u00f1a<\/em>, <em>Historia g\u00f3tica<\/em> o <em>Cr\u00f3nica del toledano<\/em>. Compil\u00f3 tambi\u00e9n una valiosa <em>Historia arabum<\/em> \u2014Historia de los \u00e1rabes\u2014 de evidente y providencial alienamiento pero de gran valor cient\u00edfico por hacer uso de fuentes \u00e1rabes.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn23\"><\/a><a href=\"#_ftnref23\">23 <\/a>Ann Christys, <em>Christians in Al-Andalus, 711<\/em>. Londres: Taylor &amp; Francis Group, 2002. (&#8220;News from the East in eighth-century chronicles&#8221;).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn24\"><\/a><a href=\"#_ftnref24\">24 <\/a>Emilio Mitre, \u201cLa apuesta religiosa y cultural\u201d. En: VV.AA., <em>Carlomagno<\/em>. Madrid: Dastin, 2004. 84.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn25\"><\/a><a href=\"#_ftnref25\">25 <\/a>Convegno internazionale &#8221;Alle radici dell&#8217;Europa: mori, giudei e zingari nei paesi del Mediterraneo occidentale (secoli XV\u2014XVII)&#8221;. Universit\u00e0 di Verona (Italia), 15? de febrero de 2008. <em>Re-Visiting a-Andalus: Muslims, Christians and Jews in Medieval Spain<\/em>. 15 de abril de 2008, City University of New York (Estados Unidos).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn26\"><\/a><a href=\"#_ftnref26\">26 <\/a>Jerry Brotton, <em>El bazar del Renacimiento. <\/em><em>Sobre la influencia de Oriente en la cultura occidental<\/em>. Barcelona: Paidos, 2002, 206. En la tradicional desconfianza hispana en la inteligencia de nuestros semejantes, el subt\u00edtulo explicativo cercena en gran medida la belleza po\u00e9tica con que Brotton envuelve tan firme ensayo. El subt\u00edtulo original es <em>From the Silk Road to Michelangelo<\/em> \u2014de la Ruta de la Seda a Miguel \u00c1ngel\u2014, pero alguien debi\u00f3 entender que era algo complicado para el lector medio en espa\u00f1ol.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn27\"><\/a><a href=\"#_ftnref27\">27 <\/a>Erwin Panofsky, <em>Estudios sobre Iconolog\u00eda. Arte del Renacimiento.<\/em> Madrid: Alianza, 2002 (Oxford, 19341). Charles Burnett y Anna Contadini, <em>Islam and the Italian Renaissance<\/em>. Londres, 1999. Deborah Howard, <em>Venise and the East<\/em>. New Haven, 2000. Marie Boas, <em>The Scientific Rennaisance 1450<\/em>. Londres, 1962. Margaret Ferguson, <em>Rewriting the Renaissance<\/em>. Chicago, 1986.\u00a0 Anthony Grafton y Lisa Jardine, <em>From Humanism to the Humanities: Education and the Liberal Arts in Fifteenth-and-Sixteenth-Century<\/em>. Londres, 1986.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn28\"><\/a><a href=\"#_ftnref28\">28 <\/a>Ferdinand Braudel, <em>La M\u00e9diterran\u00e9e et le Monde m\u00e9diterran\u00e9en \u00e0 l\u2019epoque de Philippe II<\/em>. Par\u00eds: Armand Colin, 19825, II, 98.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn29\"><\/a><a href=\"#_ftnref29\">29 <\/a>Emilio Gonz\u00e1lez Ferr\u00edn, <em>Rumbo al Renacimiento: ciencia y tecnolog\u00eda en al-Andalus<\/em>. Sevilla: Corporaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica de Andaluc\u00eda, 2008.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a name=\"_ftn30\"><\/a><a href=\"#_ftnref30\">30 <\/a>J.A. Maravall, dedicado a la historia de las mentalidades \u2014arduo y manipulable campo\u2014, previ\u00f3 en la Espa\u00f1a de la posguerra que nuestro lugar en la historia ser\u00eda junto a la Alemania del momento. V\u00e9anse sus colaboraciones en el diario <em>Arriba<\/em>, \u00f3rgano de la Falange. Del autor, <em>El concepto de Espa\u00f1a en la Edad Media<\/em>. Madrid: Instituto de Estudios Pol\u00edticos, 1954. De aquellos polvos, estos lodos. Hoy se percibe la pol\u00edtica euro-mediterr\u00e1nea como tal; con un gui\u00f3n que separa lo <em>euro<\/em> de lo <em>mediterr\u00e1neo<\/em>. Cuando Europa naci\u00f3 en y desde el Mediterr\u00e1neo, y quienes sentimos con m\u00e1s intensidad esa impronta somos, por ello, <strong><em>europeos en m\u00e1s<\/em><\/strong> \u2014por decirlo <em>a lo Goytisolo<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Emilio G. Ferr\u00edn , Sevilla \u00b7 20081 Llamar \u201cnuestra\u201d a la cultura de al-Andalus supone una ruptura con aquella manipulada educaci\u00f3n colectiva en la que fuimos instruidos. Andr\u00e9s Mart\u00ednes Lorca Maestros de Occidente: estudios sobre el pensamiento andalus\u00ed 2. \u00a0 1.\u2014 Parapeto: el juez y el historiador La Historia Oficial siempre se sujeta con los andamios del mito. Y es siempre pretenciosa porque se escribe para escarmiento del presente, en permanente moraleja. Tambi\u00e9n pretende \u2014en tradicional tautolog\u00eda\u2014 dar la raz\u00f3n a los historiadores oficiales, por lo que uno dir\u00eda que la Historia se produjo para aparecer rese\u00f1ada. En semejante panorama interpretador utilitarista, es l\u00f3gico que la Historia Oficial siempre infantilice los procesos, simplificando las razones: conquistas, reconquistas, batallas y h\u00e9roes. Buenos y malos, moros y cristianos que no osan salir de sus respectivos templos ni llamar a los portones de las fechas acu\u00f1adas: si es usted cristiano, es usted bueno y heredar\u00e1 Europa. Si es usted moro, es usted malo y est\u00e1 en el lugar equivocado. Si usted naci\u00f3 en 1300 est\u00e1 en plena oscuridad medieval; si lo hizo en 1493, bienvenido al luminoso, exultante y ex novo Renacimiento. No se puede pedir mucho m\u00e1s en el secular relevo creacionista que constituye gran parte de nuestra cadena interpretativa, siempre parcelada: usted se ocupa del 711, usted del 1492. Usted del norte, usted del sur. Usted del arte, usted de la econom\u00eda. Usted puede escribir de esto, usted no. As\u00ed, todo surge como por generaci\u00f3n espont\u00e1nea, inconexo, hiper\u2014especializado, jerarquizado y extra\u00f1o. Y el mayor perjuicio es precisamente el juicio: la Historia debe interpretarse y puede llegar o no a comprenderse; pero nunca debe juzgarse en los sistemas de valores del presente. Nunca deben interferir en sus respectivas labores el juez y el historiador, seg\u00fan nos lo explic\u00f3 el italiano Carlo Ginzburg3: al igual que todos tenemos derecho a una sana tutela judicial, deber\u00edamos tenerlo tambi\u00e9n a una sana tutela hist\u00f3rica. Porque nunca debe el juez meterse a historiador \u2014y lo hace; v\u00e9anse c\u00e9lebres autos de procesamiento en casos con musulmanes implicados. El modo en que un juez se permite hacer la muy particular historia del islam calificable de caza de brujas diacr\u00f3nica\u2014. Por lo mismo, el historiador no debe meterse a juez \u2014y lo hace; al-Andalus, por ejemplo, ha sido sentenciado a la luz de los enfrentamientos contempor\u00e1neos; su tutela ha sido concedida a geograf\u00edas extra\u00f1as por el mero hecho de juzgarse la historia sobre el espejo deformante de cuanto hoy entendemos como las identidades religiosas. El problema es siempre la falta de rigor. El viejo aforismo italiano traduttore, tradittore \u2014traductor, traidor\u2014 encierra en s\u00ed una mentira muy elaborada. Porque precisamente no es traidor quien traduce sino quien, sabiendo cuanto significa, no lo traduce adecuadamente. Esto es aplicable a todo acercamiento cient\u00edfico esclarecedor: traiciona quien, sabiendo, no quiere explicarlo. El ejemplo cl\u00e1sico en la islamolog\u00eda y\/o arabismo es precisamente una no traducci\u00f3n; la del nombre de Dios en \u00e1rabe \u2014transcrito Allah\u2014. Bien: Allah no es el dios de los musulmanes, sino Dios en \u00e1rabe. Tal y como aparece en las versiones en \u00e1rabe de los Evangelios o el Cor\u00e1n. \u00bfTienen acaso los angloparlantes un dios diferente llamado God? No traducir Allah por Dios, y dejarlo transcrito es asumir una alteridad e incidir en ella. Es \u2014sin duda\u2014 marcar una distancia. Y cuanto es aplicable al campo de la traducci\u00f3n lo es tambi\u00e9n al de la interpretaci\u00f3n historiogr\u00e1fica. Miente quien oculta, quien vende lo propio por ajeno, y quien se debe a una causa antes que a la b\u00fasqueda de la verdad. Porque al decidir no interpretar o no traducir, en definitiva, al hacer opaco lo que puede mostrarse con transparencia, se est\u00e1 tergiversando ese objetivo \u00faltimo de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica: buscar la verdad. A los efectos de cuanto nos interesa \u2014recordemos el t\u00edtulo: al-Andalus, mito, etc\u2014, el arabismo y la islamolog\u00eda discurren en gran medida por ese mismo sendero de trasladar opacidades en diversos aspectos. Por una parte, los historiadores de la lengua \u00e1rabe siguen partiendo del mito creacionista cor\u00e1nico sin inmutarse ante las evidencias de todo razonamiento humano, y ya veremos la repercusi\u00f3n que puede tener esto en las dataciones de todo hecho isl\u00e1mico. Por otra, los medievalistas espa\u00f1oles siguen enrocados en sus apriorismos anti-arabistas \u2014al-Andalus como excepci\u00f3n extrapolable en la sana, goda y cristian\u00edsima historia hispana\u2014 sin que los estudiantes puedan ver en las aulas cuanto el sentido com\u00fan lleva a discernir: lo absurdo de los telonazos hist\u00f3ricos \u2014conquistas, reconquistas, etc\u2014. Y todo esto no responde a falta de documentaci\u00f3n o formaci\u00f3n en materias nuevas, sino por miedo a la libre circulaci\u00f3n de las ideas. Los ejemplos que pongo siempre a mis alumnos en cuestiones tales son dos. Por una parte: la obra del egipcio Taha Husayn a principios del siglo XX, desestimando la pretendida antig\u00fcedad de los poemas \u00e1rabes preisl\u00e1micos 4 es pr\u00e1cticamente una narraci\u00f3n de Perogrullo que, sin embargo, el arabismo a\u00fan no se resuelve a admitir para desmontar por fin el constructo creacionista de los or\u00edgenes culturales \u00e1rabes. Por otra parte, y como segundo ejemplo, puede citarse el tratamiento can\u00f3nico \u2014ninguneo, desprecio, desestimaci\u00f3n sin contraste\u2014 a la obra menospreciada de Ignacio Olag\u00fce en los setenta del siglo pasado \u2014La revoluci\u00f3n isl\u00e1mica en Occidente 5\u2014 en la que cuestiona el mito de la invasi\u00f3n del 711. Conservo cerca de diez rese\u00f1as de la \u00e9poca en que lo m\u00e1s granado del arabismo y medievalismo espa\u00f1ol y franc\u00e9s menospreci\u00f3 el libro sin an\u00e1lisis ni lectura demostrada \u2014\u00bfqui\u00e9n lee un libro si un sicario se lo puede rese\u00f1ar?\u2014. Las cr\u00edticas de entonces se han visto desvanecidas por ediciones posteriores de la obra \u2014eran cr\u00edticas a faltas de pie de p\u00e1ginas y referencias, despu\u00e9s incluidas\u2014 y sin embargo se sigue asumiendo un discurso de manual obsoleto. Pero es hora ya de historias m\u00e1s cre\u00edbles que incluyan a pueblos, procesos, incongruencias y sorpresas. Que admitan en el pasado anatom\u00edas semejantes a las del presente. Motores similares, necesidades y ego\u00edsmos parejos. Es tiempo de aplicar lo que el resto de las ciencias ya ni cuestiona: el evolucionismo. Todo es hijo de lo anterior, a lo que modifica ligeramente. Todo es superado por efecto de lo nuevo fortalecido que surge, pero no a causa de decadentismos anteriores como el viejo pesimismo hist\u00f3rico de Gibbon6 y sus \u00e9mulos nos presentaba: una Historia en permanente flacidez culpable. No; nadie es culpable de cuanto nace con vigor renovado.\u00a0 Muy anterior al Gibbon declinante, Gregorio de Nicea nos hab\u00eda explicado la realidad vital \u2014vitalista\u2014 del tiempo en marcha: la Historia es una permanente secuencia de nuevos comienzos. As\u00ed parece ser, desde luego. Los pliegues del tiempo siempre esconden un futuro inesperado pero l\u00f3gico que superar\u00e1 \u2014ridiculizar\u00e1\u2014 a los afanes cimentadores del presente. Por eso es tiempo ya de ventear las c\u00e1tedras y sus mazmorras. Es tiempo de que el medievalista aprenda a interpretar, y el fil\u00f3logo aprenda a datar. Sin traiciones ni cortijos. Tiempo de que ambos desconf\u00eden de catecismos, manifiestos y pleites\u00edas. Tiempo de hacer historiolog\u00eda 7: dejar de buscar tres pies a la Historia y asumir que su naturalidad cr\u00edtico-vital no entiende de normas a posteriori. Pero claro; la Historiolog\u00eda la hicieron en espa\u00f1ol tanto Ortega y Gasset como Am\u00e9rico Castro. Los m\u00e1s citados en p\u00fablico y criticados en privado de las c\u00e1tedras hispanas. Ortega y Am\u00e9rico Castro son los grandes superados. El primero es considerado pensador en las c\u00e1tedras de filosof\u00eda, y el segundo ensayista en las de historia. Inhabilitados as\u00ed, en cualquier caso, para el rigor cient\u00edfico, definible \u00e9ste como metalenguaje convencional en concursos y pies de p\u00e1gina para defensa corporativa de un gremio. Por lo dem\u00e1s, en materia de evolucionismo frente a creacionismo \u2014sobre lo que volveremos\u2014, cuanto constituye un tratamiento aplicable a los estudios hist\u00f3ricos en general, se muestra especialmente necesario en los estudios \u00e1rabes e isl\u00e1micos. Porque si en alg\u00fan \u00e1mbito cient\u00edfico campa a\u00fan por sus respetos ese creacionismo antes denunciado, es precisamente en este que nos ocupa. Todo ha salido de la nada: descienden luminosas verdades absolutas, se reinicia el tiempo oriental y mediterr\u00e1neo por caballer\u00edas milagrosas, todo desaparece en el tel\u00f3n final del Renacimiento europeo \u2014que al parecer inhabilita y eclipsa una siempre prescindible Edad Media previa\u2014 y todo lo \u00e1rabe catal\u00e9ptico vuelve a la vida \u2014ca\u00f3ticamente\u2014 en la Ilustraci\u00f3n colonial. As\u00ed, por ejemplo, se mantiene inamovible el mito de la conquista \u00e1rabe de Hispania en el 711, pese a que hace ya tiempo que no se sustenta: en primer lugar por ausencia de fuentes coet\u00e1neas. En segundo lugar, por ausencia de fuentes fidedignas, y en tercer y m\u00e1s importante lugar por incongruencias historiol\u00f3gicas con cuanto pasaba en Oriente por las mismas fechas. Por ejemplo: el primer gram\u00e1tico del \u00e1rabe acababa de nacer por esos a\u00f1os en Persia, y ni el islam se llamaba a\u00fan islam ni hab\u00eda coranes por escrito que pudieran distribuirse. Quien quiera que entrase en Hispania en 711, no pod\u00eda ser ni arab\u00f3fono ni musulm\u00e1n. Bajo este y otros puntos de vista historiol\u00f3gicos, evolucionistas, \u00bfqu\u00e9 es al-Andalus?: pues el desarrollo de la culta Hispania de Isidoro de Sevilla que no quiso o no pudo sumarse a la fundaci\u00f3n de una Europa concreta por parte de Carlomagno. Hispania sigui\u00f3 por su senda mediterr\u00e1nea, en tanto era Europa la que se distanciaba. Al-Andalus es el maquis europeo de las herej\u00edas cristianas orientales, a las que se sumar\u00e1 para continuar al Imperio romano de Oriente por otros medios: Dar al\u2014Islam. S\u00f3lo se comprender\u00e1 al-Andalus en el contexto de una muy intensa orientalizaci\u00f3n del Mediterr\u00e1neo occidental, desde mucho antes del 711 hasta mucho despu\u00e9s. Estamos con Hagerty Fox cuando explica al-Andalus en el entorno general de una m\u00e1s amplia orientalizaci\u00f3n por parte de mil y una comunidades cristianas \u2014la mayor parte provenientes de Siria 8\u2014. Cualquier lector y pensador de la Historia deber\u00e1 admitir la presencia de sarracenos y magos en la Hispania muy anterior a los setecientos, elemento clave \u2014que veremos\u2014 en el despiste cr\u00f3nico de los legajistas. Y cr\u00f3nico en el doble juego de palabras; por no entender las cr\u00f3nicas y por haberse hecho ya end\u00e9mico. Admitido el natural continuismo andalus\u00ed, por lo mismo el Islam, en la l\u00f3gica evolucionista y en tanto que civilizaci\u00f3n gen\u00e9rica y continuista, no trunca el legado de Roma: lo injerta, fertiliza y ensancha con el elemento indio y persa. En este sentido es esencial la aportaci\u00f3n de Dimitri Gutas y la escuela italiana af\u00edn9: Dar al-Islam es la l\u00f3gica continuaci\u00f3n del legado hel\u00e9nico orientalizado \u2014no olvidemos que en la Roma oriental se hablaba griego\u2014, cuya traducci\u00f3n posibilita e inyecta en Europa a trav\u00e9s de al-Andalus. Por eso; por el sustrato hel\u00e9nico oriental, se llama as\u00ed a nuestra tierra y tiempo en \u00e1rabe: alandlus &lt; adlandis &lt; Atlantis. Porque aqu\u00ed situ\u00f3 Plat\u00f3n a la m\u00edtica Atl\u00e1ntida, y el Islam \u2014civilizaci\u00f3n hel\u00e9nica hasta el 762\u2014 vive y bebe de lo plat\u00f3nico. De lo neoplat\u00f3nico, para ser m\u00e1s exacto, ya que fueron los innumerables pensadores neoplat\u00f3nicos orientales \u2014muy especialmente alejandrinos\u2014 quienes comentaron a su mentor hasta la saciedad forjando la figura m\u00edtica de la Atl\u00e1ntida. Pero la Historia creacionista va por otros derroteros y no comprende la lent\u00edsima evoluci\u00f3n de dos procesos culturales probablemente paralelos en un tiempo: la islamizaci\u00f3n \u2014generativa desde la insumisi\u00f3n heterodoxa mediterr\u00e1nea al pretendido centralismo bizantino primero, y romano\/carolingio despu\u00e9s\u2014, y la arabizaci\u00f3n, compleja construcci\u00f3n cultural muy posiblemente aprovechando en parte la base sem\u00edtica previa de remanentes p\u00fanicos en el norte de \u00c1frica. Con todo, la l\u00f3gica evolutiva no es en modo alguno la constante en los estudios andalus\u00edes. En aquella Historia Oficial juzgada y sentenciada castellanista y cristianista, se extirpa lo andalus\u00ed por pretenderse ajeno. O se estudia como quinta columna de un presente torticero. Vaciado as\u00ed nuestro tiempo \u00e1rabe, se ocupan de okuparlo mil y un portavoces islamistas de hoy, pretendiendo que el cateto nacionalismo religioso actual y end\u00e9mico puede repartir porciones de Historia. Pero hay un para m\u00e1s Inri; algo freudiano en nuestra rechazo de al-Andalus: despu\u00e9s de negarlo tres veces, los mismos historiadores oficiales extirpadores de tiempo propio \u00e1rabe se lamentan de una p\u00e9rdida, la del&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-198","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidades"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/198","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=198"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/198\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3596,"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/198\/revisions\/3596"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=198"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=198"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=198"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}