{"id":230,"date":"2014-01-05T00:00:26","date_gmt":"2014-01-04T23:00:26","guid":{"rendered":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/?p=230"},"modified":"2024-02-24T06:53:19","modified_gmt":"2024-02-24T05:53:19","slug":"siepe-ghiberti","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/2014\/01\/05\/siepe-ghiberti\/","title":{"rendered":"\u00bf Sab\u00eda Ghiberti del hueco cronol\u00f3gico ?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\">Evaluaci\u00f3n de un importante art\u00edculo de Ursula y Franz Siepe en 1998 en la revista Zeitenspr\u00fcnge (2-98, pp. 305-319; editorial Mantis, Gr\u00e4felfing) cuyo t\u00edtulo se traducir\u00eda as\u00ed: \u00bfSab\u00eda Ghiberti acerca del per\u00edodo fantasma? Observaciones sobre la historiograf\u00eda del renacimiento en Italia.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los autores, el matrimonio Siepe, quedaron asombrados por una frase inesperada en la famosa \u201eHistoria del Mundo\u201c de la editorial Propyl\u00e4en (1964) que afirma que el pol\u00edtico e historiador Leonardo Bruni Aretino (ca. 1370-1444) albergaba la opini\u00f3n de que entre la ca\u00edda de la antigua Roma y el resurgimiento del arte humanista en Italia s\u00f3lo hab\u00edan transcurrido ocho siglos (700 a\u00f1os) en lugar de los aproximadamente mil a\u00f1os como se cree en la actualidad.<br \/>\nNo pod\u00edan creer lo que ve\u00edan y citan la frase por segunda vez con el fin de asegurarse de que esto es realmente lo que significaba la entrada en la enciclopedia: Entre el fin de Roma y los siglos XIV\/XV s\u00f3lo hab\u00edan pasado unos 700 a\u00f1os. A pesar de que la ca\u00edda de Roma no puede ser fijada en una fecha precisa, hoy en d\u00eda se la pone un\u00e1nimemente en el siglo V (c\u00f3mputo cristiano), mientras que el tiempo de Bruni est\u00e1 considerado como alrededor de 1400 AD (anno domini) seg\u00fan el mismo c\u00f3mputo.<br \/>\nUn buen n\u00famero de famosos escritores y pol\u00edticos del Renacimiento italiano como Petrarca, Ghiberti, Bruni y finalmente Vasari (siglo XVI) estaban convencidos de que el intervalo entre el esplendor cl\u00e1sico y el renacimiento en su propio tiempo fue de setecientos a\u00f1os. Historiadores modernos famosos los citan en este sentido, como Erwin Panofsky (1978), que a\u00f1ade otro humanista conocido que ten\u00eda la misma creencia: Leone Battista Alberti. Por otra parte, Petrarca cuenta una brecha de un milenio completo entre el \u00faltimo emperador romano Julio C\u00e9sar y el nuevo comienzo con Carolus IV de Praga despu\u00e9s de la \u00e9poca b\u00e1rbara, que a su vez le faltan aproximadamente tres siglos si se compara con nuestra escala de cronolog\u00eda moderna.<br \/>\nLos autores Siepe tambi\u00e9n reflexionan sobre el papel que juega Carlomagno en este intervalo oscuro con la fecha de 800 AD, casi \u00fanica prominente, que hace el puente sobre un amplio espacio entre las dos orillas que se saben con seguridad: el fin de la Roma cl\u00e1sica y el renacimiento del arte y la filosof\u00eda en Florencia. El gran Carlos podr\u00eda m\u00e1s bien ser considerado como perteneciente a la esfera del mito.<br \/>\nLuego Ghiberti est\u00e1 citado de nuevo con su \u201eSegundo comentario de la historia del arte\u201c que generalmente se estima por parte de todos los expertos por su veracidad y fiabilidad. En la \u00e9poca del emperador Constantino y del Papa Silvestre en el siglo IV el esplendor de Roma fue extinguido, as\u00ed como todo el conocimiento y la artesan\u00eda, por el auge de la cristiandad, y s\u00f3lo pasados 600 a\u00f1os se despert\u00f3 de nuevo. Incluso se da una cantidad exacta de a\u00f1os: 382 Olimpiadas (es decir 1528 a\u00f1os) despu\u00e9s de la fundaci\u00f3n de Roma (AUC: 753 aC), que nos lleva a 775 despu\u00e9s de Cristo y que nos llevar\u00eda muy lejos de la fecha moderna para Ghiberti. Un historiador moderno (Julius v. Schlosser 1912 y 1941) intenta emendar este error proponiendo que una Olimpiada se contara con cinco a\u00f1os en vez de cuatro, lo que s\u00f3lo demuestra que se dio cuenta del enigma, pero no lo habia resuelto. Por cierto, de todos modos ni con esta suposici\u00f3n la fecha ser\u00eda suficiente.<br \/>\nPor otro lado, cuando se a\u00f1ade al tiempo de Constantino del 323 dC los 600 a\u00f1os como escribe Ghiberti, entonces se llega a 923 dC como fin de la edad oscura que a su vez est\u00e1 lejos de la cronologia moderna, porque Ghiberti establece claramente que s\u00f3lo con Giotto (es decir alrededor de 1300 para la dataci\u00f3n moderna) habia llegado el final de la \u00e9poca oscura. Para nosotros, un milenio servir\u00eda aproximadamente el prop\u00f3sito.<br \/>\nDado que esas conjeturas de los humanistas concerniente al hueco entre ellos y la ca\u00edda de Roma muestran que cubren intervalos distintos \u00fanicamente coincidiendo m\u00e1s o menos en el hecho de que terminan corta por vagamente tres siglos, no dan la impresi\u00f3n de haber sido copiados ni adoptados del uno al otro. Un malentendido por nuestra parte tambi\u00e9n se puede descartar, ya que los historiadores modernos han se\u00f1alado el problema y han tratado de circundarlo por medios no cient\u00edficos. Los autores del art\u00edculo v\u00edvidamente se oponen a los esfuerzos impotentes de los historiadores modernos que tratan de echar tierra sobre el problema de algebra err\u00f3nea con sugerencias absurdas. La tesis de un lapso fantasma, propuesta par Heribert Illig, editor de &#8220;Zeitenspr\u00fcnge&#8221;, permite cortar tres siglos de la Edad Media lo que podr\u00eda cerrar la brecha, es la sugerencia de los autores Siepe.<br \/>\nHasta aqu\u00ed ninguna objeci\u00f3n por mi parte. Pero luego falta una declaraci\u00f3n clara en el &#8220;resultado final&#8221; de su art\u00edculo. No mencionan el conocimiento cronol\u00f3gico incierto de los historiadores del Renacimiento temprano que casi nunca dan una visi\u00f3n concreta del intervalo que representan los siete siglos mencionados, excepto una vez mediante el uso de las Olimpiadas que conduce a una cantidad incomprensible de a\u00f1os. Los supuestos humanistas transmiten la idea de que est\u00e1n en falta de un calendario hist\u00f3rico y s\u00f3lo pueden adivinar el tiempo pasado en paquetes torpes. Esto confirma mi idea de que nuestra manera moderna de contar los a\u00f1os comenz\u00f3 alrededor de 1500 AD y se estabiliz\u00f3 por Nostradamus y Scaliger, entre otros.<br \/>\nFranz Siepe escribi\u00f3 otro art\u00edculo que apareci\u00f3 justamente en el n\u00famero precedente de la misma revista, y que era (que yo sepa) el primer art\u00edculo de Siepe en &#8220;Zeitenspr\u00fcnge&#8221; de Heribert Illig y Gunnar Heinsohn: &#8220;Heidentum und Christentum. Chronologische Friktionen in mittelalterlicher Sakralkunst &#8221; (en ZS 1-98, pp. 66-82: Paganismo y Cristianismo. Fracturas cronol\u00f3gicas en el arte sacral medieval).<br \/>\nEn este art\u00edculo Siepe demuestra que la interpretaci\u00f3n oficial de piezas de arte carolingios y prerrom\u00e1nicos con aspecto pagano es forzada por conceptos administrativos y termina en giros injustificados al suponer lo contrario de lo que los artistas podr\u00edan haber intentado. Nos damos cuenta de la brecha sin puente que es la oscura Edad Media. No hace ninguna diferencia si consideramos las cifras de la cl\u00e1sica mitolog\u00eda pagana antigua o del paganismo precristiano alem\u00e1n, la Iglesia Cat\u00f3lica las adopt\u00f3 todos sin dudarlo. Siepe a\u00fan no cuenta con la idea de que la iglesia cristiana ser\u00e1 tan joven y nada m\u00e1s que en vias de nacer durante el Renacimiento, como Edwin Johnson 1890 o Wilhelm Kammeier 1935 han propuesto (y el autor de estas lineas). Pero ve claramente que la cronolog\u00eda aceptada no es \u00fatil en la explicaci\u00f3n de esas discrepancias.<br \/>\nLos dos art\u00edculos de Siepe me han ayudado mucho en mi propuesta de que el uso f\u00e1ctico de nuestro c\u00f3mputo de los a\u00f1os despu\u00e9s de Cristo s\u00f3lo se ha elaborado despu\u00e9s de 1500 AD, porque los historiadores humanistas tempranos todav\u00eda no ten\u00edan ninguna destreza sobre tal empresa. Sin embargo, a nadie parece haber importado la segunda cuesti\u00f3n que se insinuaba s\u00f3lo en el t\u00edtulo del art\u00edculo segundo: &#8220;\u00bfAcaso Ghiberti sabia del tiempo fantasma?&#8221; Los autores no dieron ninguna respuesta ni tampoco suprimian la pregunta, simplemente lo dejaron abierto. La respuesta es completamente claro: \u00a1No! No lo sabian! Si Ghiberti y Bruni y los otros contaron con 700 a\u00f1os en lugar de 1000, eso significa que todav\u00eda no ten\u00edan ni idea de los insertados 297 a\u00f1os que Illig habia propuesto desde 1991. Definitivamente, no ten\u00edan conocimiento del horario hist\u00f3rico que utilizamos hoy en d\u00eda. As\u00ed que la inserci\u00f3n de tres siglos fantasmas s\u00f3lo podr\u00eda haber sido inventado y puesto en pr\u00e1ctica despu\u00e9s de Vasari y sus precursores, muy probablemente por Nostradamus y Escal\u00edgero y sus colegas. El papa Silvestre II y el emperador Ot\u00f3n III no podr\u00edan haber adoptado esta nueva cronolog\u00eda en el a\u00f1o 1000 dC como hab\u00eda sugerido Illig.<br \/>\nPor supuesto, uno podr\u00eda buscar en vano a este resultado obvio en &#8220;Zeitenspr\u00fcnge&#8221; aunque la idea deber\u00eda haber ca\u00eddo en la cuenta de un lector imediatamente.<br \/>\nEl art\u00edculo de la pareja Ursula y Franz Siepe le mencion\u00e9 en mi libro Kalendersprung (2006, S. 370) que apunta a una idea importante en la realizaci\u00f3n de la cronolog\u00eda moderna. Es apto para demostrar que a principios la idea de los humanistas concerniente de la longitud de la Edad Media hab\u00eda sido vaga y que sus conjeturas &#8211; aunque podr\u00edan haber ganado conocimiento tal vez a partir de fuentes iran\u00edes o \u00e1rabes &#8211; no transmitian la misma idea que los escritores posteriores propusieron. Todav\u00eda calculaban sin ning\u00fan tiempo fantasma del tipo que Illig hab\u00eda encontrado. Es imposible que durante quinientos a\u00f1os, un tal tiempo fantasma podia haber sido propagado por la iglesia sin que los pol\u00edticos y los fil\u00f3sofos cristianos siguieron esas l\u00edneas o utilizaron las fechas. Hoy, diecis\u00e9is a\u00f1os despu\u00e9s de los art\u00edculos de Siepe, nuestra comprensi\u00f3n de la realizaci\u00f3n de la cronolog\u00eda moderna ha progesido de nuevo por un gran paso, que no es objeto de esta revisi\u00f3n.<br \/>\nUwe Topper, Berlin, enero 2014<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">postscriptum: Franz Siepe, conocido periodista y escritor exquisito, muri\u00f3 el primero de julio 2013.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Literatura:<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Siepe, Ursula und Franz (1998): \u201eWu\u00dfte Ghiberti von der \u201aPhantomzeit\u2018? Beobachtungen zur Geschichtsschreibung der fr\u00fchen Renaissance\u201c in Zeitenspr\u00fcnge 2-98, S. 305-319<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evaluaci\u00f3n de un importante art\u00edculo de Ursula y Franz Siepe en 1998 en la revista Zeitenspr\u00fcnge (2-98, pp. 305-319; editorial Mantis, Gr\u00e4felfing) cuyo t\u00edtulo se traducir\u00eda as\u00ed: \u00bfSab\u00eda Ghiberti acerca del per\u00edodo fantasma? Observaciones sobre la historiograf\u00eda del renacimiento en Italia. 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A pesar de que la ca\u00edda de Roma no puede ser fijada en una fecha precisa, hoy en d\u00eda se la pone un\u00e1nimemente en el siglo V (c\u00f3mputo cristiano), mientras que el tiempo de Bruni est\u00e1 considerado como alrededor de 1400 AD (anno domini) seg\u00fan el mismo c\u00f3mputo. Un buen n\u00famero de famosos escritores y pol\u00edticos del Renacimiento italiano como Petrarca, Ghiberti, Bruni y finalmente Vasari (siglo XVI) estaban convencidos de que el intervalo entre el esplendor cl\u00e1sico y el renacimiento en su propio tiempo fue de setecientos a\u00f1os. Historiadores modernos famosos los citan en este sentido, como Erwin Panofsky (1978), que a\u00f1ade otro humanista conocido que ten\u00eda la misma creencia: Leone Battista Alberti. Por otra parte, Petrarca cuenta una brecha de un milenio completo entre el \u00faltimo emperador romano Julio C\u00e9sar y el nuevo comienzo con Carolus IV de Praga despu\u00e9s de la \u00e9poca b\u00e1rbara, que a su vez le faltan aproximadamente tres siglos si se compara con nuestra escala de cronolog\u00eda moderna. Los autores Siepe tambi\u00e9n reflexionan sobre el papel que juega Carlomagno en este intervalo oscuro con la fecha de 800 AD, casi \u00fanica prominente, que hace el puente sobre un amplio espacio entre las dos orillas que se saben con seguridad: el fin de la Roma cl\u00e1sica y el renacimiento del arte y la filosof\u00eda en Florencia. El gran Carlos podr\u00eda m\u00e1s bien ser considerado como perteneciente a la esfera del mito. Luego Ghiberti est\u00e1 citado de nuevo con su \u201eSegundo comentario de la historia del arte\u201c que generalmente se estima por parte de todos los expertos por su veracidad y fiabilidad. En la \u00e9poca del emperador Constantino y del Papa Silvestre en el siglo IV el esplendor de Roma fue extinguido, as\u00ed como todo el conocimiento y la artesan\u00eda, por el auge de la cristiandad, y s\u00f3lo pasados 600 a\u00f1os se despert\u00f3 de nuevo. Incluso se da una cantidad exacta de a\u00f1os: 382 Olimpiadas (es decir 1528 a\u00f1os) despu\u00e9s de la fundaci\u00f3n de Roma (AUC: 753 aC), que nos lleva a 775 despu\u00e9s de Cristo y que nos llevar\u00eda muy lejos de la fecha moderna para Ghiberti. Un historiador moderno (Julius v. Schlosser 1912 y 1941) intenta emendar este error proponiendo que una Olimpiada se contara con cinco a\u00f1os en vez de cuatro, lo que s\u00f3lo demuestra que se dio cuenta del enigma, pero no lo habia resuelto. Por cierto, de todos modos ni con esta suposici\u00f3n la fecha ser\u00eda suficiente. Por otro lado, cuando se a\u00f1ade al tiempo de Constantino del 323 dC los 600 a\u00f1os como escribe Ghiberti, entonces se llega a 923 dC como fin de la edad oscura que a su vez est\u00e1 lejos de la cronologia moderna, porque Ghiberti establece claramente que s\u00f3lo con Giotto (es decir alrededor de 1300 para la dataci\u00f3n moderna) habia llegado el final de la \u00e9poca oscura. Para nosotros, un milenio servir\u00eda aproximadamente el prop\u00f3sito. Dado que esas conjeturas de los humanistas concerniente al hueco entre ellos y la ca\u00edda de Roma muestran que cubren intervalos distintos \u00fanicamente coincidiendo m\u00e1s o menos en el hecho de que terminan corta por vagamente tres siglos, no dan la impresi\u00f3n de haber sido copiados ni adoptados del uno al otro. Un malentendido por nuestra parte tambi\u00e9n se puede descartar, ya que los historiadores modernos han se\u00f1alado el problema y han tratado de circundarlo por medios no cient\u00edficos. Los autores del art\u00edculo v\u00edvidamente se oponen a los esfuerzos impotentes de los historiadores modernos que tratan de echar tierra sobre el problema de algebra err\u00f3nea con sugerencias absurdas. La tesis de un lapso fantasma, propuesta par Heribert Illig, editor de &#8220;Zeitenspr\u00fcnge&#8221;, permite cortar tres siglos de la Edad Media lo que podr\u00eda cerrar la brecha, es la sugerencia de los autores Siepe. Hasta aqu\u00ed ninguna objeci\u00f3n por mi parte. Pero luego falta una declaraci\u00f3n clara en el &#8220;resultado final&#8221; de su art\u00edculo. No mencionan el conocimiento cronol\u00f3gico incierto de los historiadores del Renacimiento temprano que casi nunca dan una visi\u00f3n concreta del intervalo que representan los siete siglos mencionados, excepto una vez mediante el uso de las Olimpiadas que conduce a una cantidad incomprensible de a\u00f1os. Los supuestos humanistas transmiten la idea de que est\u00e1n en falta de un calendario hist\u00f3rico y s\u00f3lo pueden adivinar el tiempo pasado en paquetes torpes. Esto confirma mi idea de que nuestra manera moderna de contar los a\u00f1os comenz\u00f3 alrededor de 1500 AD y se estabiliz\u00f3 por Nostradamus y Scaliger, entre otros. Franz Siepe escribi\u00f3 otro art\u00edculo que apareci\u00f3 justamente en el n\u00famero precedente de la misma revista, y que era (que yo sepa) el primer art\u00edculo de Siepe en &#8220;Zeitenspr\u00fcnge&#8221; de Heribert Illig y Gunnar Heinsohn: &#8220;Heidentum und Christentum. Chronologische Friktionen in mittelalterlicher Sakralkunst &#8221; (en ZS 1-98, pp. 66-82: Paganismo y Cristianismo. Fracturas cronol\u00f3gicas en el arte sacral medieval). En este art\u00edculo Siepe demuestra que la interpretaci\u00f3n oficial de piezas de arte carolingios y prerrom\u00e1nicos con aspecto pagano es forzada por conceptos administrativos y termina en giros injustificados al suponer lo contrario de lo que los artistas podr\u00edan haber intentado. Nos damos cuenta de la brecha sin puente que es la oscura Edad Media. No hace ninguna diferencia si consideramos las cifras de la cl\u00e1sica mitolog\u00eda pagana antigua o del paganismo precristiano alem\u00e1n, la Iglesia Cat\u00f3lica las adopt\u00f3 todos sin dudarlo. Siepe a\u00fan no cuenta con la idea de que la iglesia cristiana ser\u00e1 tan joven y nada m\u00e1s que en vias de nacer durante el Renacimiento, como Edwin Johnson 1890 o Wilhelm Kammeier 1935 han propuesto (y el autor de estas lineas). Pero ve claramente que la cronolog\u00eda aceptada no es \u00fatil en la explicaci\u00f3n de esas discrepancias. Los dos art\u00edculos de Siepe me han ayudado mucho en mi propuesta de que el uso f\u00e1ctico de nuestro c\u00f3mputo de los a\u00f1os despu\u00e9s de Cristo s\u00f3lo se ha elaborado despu\u00e9s de 1500 AD, porque los historiadores humanistas tempranos todav\u00eda no ten\u00edan ninguna destreza sobre tal empresa. Sin embargo, a nadie parece haber importado la segunda cuesti\u00f3n que se insinuaba s\u00f3lo en el t\u00edtulo del art\u00edculo segundo: &#8220;\u00bfAcaso Ghiberti sabia del tiempo fantasma?&#8221; Los autores no dieron ninguna respuesta ni tampoco suprimian la pregunta, simplemente lo dejaron abierto. La respuesta es completamente claro: \u00a1No! No lo sabian! Si Ghiberti y Bruni y los otros contaron con 700 a\u00f1os en lugar de 1000, eso significa que todav\u00eda no ten\u00edan ni idea de los insertados 297 a\u00f1os que Illig habia propuesto desde 1991. Definitivamente, no ten\u00edan conocimiento del horario hist\u00f3rico que utilizamos hoy en d\u00eda. As\u00ed que la inserci\u00f3n de tres siglos fantasmas s\u00f3lo podr\u00eda haber sido inventado y puesto en pr\u00e1ctica despu\u00e9s de Vasari y sus precursores, muy probablemente por Nostradamus y Escal\u00edgero y sus colegas. El papa Silvestre II y el emperador Ot\u00f3n III no podr\u00edan haber adoptado esta nueva cronolog\u00eda en el a\u00f1o 1000 dC como hab\u00eda sugerido Illig. Por supuesto, uno podr\u00eda buscar en vano a este resultado obvio en &#8220;Zeitenspr\u00fcnge&#8221; aunque la idea deber\u00eda haber ca\u00eddo en la cuenta de un lector imediatamente. El art\u00edculo de la pareja Ursula y Franz Siepe le mencion\u00e9 en mi libro Kalendersprung (2006, S. 370) que apunta a una idea importante en la realizaci\u00f3n de la cronolog\u00eda moderna. Es apto para demostrar que a principios la idea de los humanistas concerniente de la longitud de la Edad Media hab\u00eda sido vaga y que sus conjeturas &#8211; aunque podr\u00edan haber ganado conocimiento tal vez a partir de fuentes iran\u00edes o \u00e1rabes &#8211; no transmitian la misma idea que los escritores posteriores propusieron. Todav\u00eda calculaban sin ning\u00fan tiempo fantasma del tipo que Illig hab\u00eda encontrado. Es imposible que durante quinientos a\u00f1os, un tal tiempo fantasma podia haber sido propagado por la iglesia sin que los pol\u00edticos y los fil\u00f3sofos cristianos siguieron esas l\u00edneas o utilizaron las fechas. Hoy, diecis\u00e9is a\u00f1os despu\u00e9s de los art\u00edculos de Siepe, nuestra comprensi\u00f3n de la realizaci\u00f3n de la cronolog\u00eda moderna ha progesido de nuevo por un gran paso, que no es objeto de esta revisi\u00f3n. Uwe Topper, Berlin, enero 2014 postscriptum: Franz Siepe, conocido periodista y escritor exquisito, muri\u00f3 el primero de julio 2013. Literatura: Siepe, Ursula und Franz (1998): \u201eWu\u00dfte Ghiberti von der \u201aPhantomzeit\u2018? Beobachtungen zur Geschichtsschreibung der fr\u00fchen Renaissance\u201c in Zeitenspr\u00fcnge 2-98, S. 305-319<\/p>\n","protected":false},"author":20,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[1,22],"tags":[49,48],"class_list":["post-230","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-actualidades","category-renacimiento","tag-ghiberti","tag-renacimiento"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/230","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=230"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/230\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3442,"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/230\/revisions\/3442"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=230"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=230"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=230"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}