{"id":3416,"date":"2006-12-31T10:41:57","date_gmt":"2006-12-31T09:41:57","guid":{"rendered":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/?p=3416"},"modified":"2024-03-15T14:47:48","modified_gmt":"2024-03-15T13:47:48","slug":"era-hispanica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/2006\/12\/31\/era-hispanica\/","title":{"rendered":"La Era hisp\u00e1nica y su origen"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_3461\" aria-describedby=\"caption-attachment-3461\" style=\"width: 350px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-3461 size-full\" src=\"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2024\/03\/era1.jpg\" alt=\"\" width=\"350\" height=\"296\" srcset=\"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2024\/03\/era1.jpg 350w, https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2024\/03\/era1-300x254.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3461\" class=\"wp-caption-text\">Piedra de Granada (Alhambra) que re\u00fane inscripciones de consagraci\u00f3n para tres iglesias distintas, con un hueco para la fecha (arriba) y una fecha ERA a\u00f1adida despu\u00e9s (abajo a la derecha)<\/figcaption><\/figure>\n<p>La Era hisp\u00e1nica (o era de C\u00e9sar) se utilizaba, seg\u00fan los historiadores, en Europa Occidental entre el siglo V y el XV, una \u00e9poca en la que a\u00fan no se conoc\u00eda el c\u00f3mputo cristiano o a\u00fan no hab\u00eda llegado a ser de com\u00fan empleo. La palabra Era probablemente es v\u00e1ndala y relacionada con la voz alemana Jahr (a\u00f1o); expresa un recorrido circular (de ah\u00ed la aceptaci\u00f3n era: terreno redondo para trillar las mieses, haciendo circular a asnos o reses). Dado que este c\u00f3mputo tambi\u00e9n se llamaba a veces &#8216;Era de la provincia&#8217;, durante alg\u00fan tiempo se cre\u00eda que se introdujo en el momento de convertir Espa\u00f1a en provincia romana. Esta interpretaci\u00f3n hoy se descarta (ya Pauly-Wissowa anunci\u00f3, en 1893 -I, 606- sus &#8220;grav\u00edsimas reservas&#8221;).\u00a0Dado que para hacer coincidir los a\u00f1os de la Era con el los del c\u00f3mputo cristiano hay que restar 38, se supone que fue introducida en el a\u00f1o 38 a.C.<br \/>\nPiedra de Granada (Alhambra) que re\u00fane inscripciones de consagraci\u00f3n para tres iglesias distintas, con un hueco para la fecha (arriba) y una fecha ERA a\u00f1adida despu\u00e9s (abajo a la derecha)<br \/>\nLo que no hay es una explicaci\u00f3n para esta fecha, ni suceso alguno que pudiera localizarse en este a\u00f1o y motivar la creaci\u00f3n de un c\u00f3mputo.<\/p>\n<p>Existen varios centenares de l\u00e1pidas y numerosos pergaminos con fechas de la Era, sobre todo en el \u00e1mbito del imperio visig\u00f3tico (t\u00e9rmino que, por cierto, se suele traducir como &#8216;godos del oeste&#8217; cuando lo correcto ser\u00eda &#8216;godos del viso&#8217; o aviso, sabios; al igual que &#8216;ostrogodos&#8217; no significa &#8216;godos del este&#8217; sino &#8216;godos resplandecientes&#8217;). Para examinar estos documentos, nada mejor que la obra del alem\u00e1n Emil H\u00fcbner, redactada en lat\u00edn, sobre las inscripciones de la Espa\u00f1a cristiana (Berl\u00edn, 1871), que a\u00fan se considera como referencia fundamental y fiable. All\u00ed encontramos, por ejemplo, tres l\u00e1pidas de diferentes iglesias de la provincia de C\u00e1diz que ofrecen fechas de la Era del siglo VII y citan a un tal obispo Pimenio, tambi\u00e9n documentado en las actas de los concilios de Toledo. Estas tres l\u00e1pidas se siguen considerando de forma un\u00e1nime como aut\u00e9nticas, fuera de toda sospecha, y demostrar\u00edan as\u00ed que en el siglo VII exist\u00edan en Espa\u00f1a cristianos que fechaban sus actos memorables seg\u00fan el c\u00f3mputo de la Era pagana.<\/p>\n<p>Las tres fechas grabadas en la piedra son: 668 (lo que corresponder\u00eda a 630 AD), 628 y 700. Seg\u00fan las actas de los concilios de Toledo, Pimenio ocupaba el cargo de obispo de Sidonia (Medina Sidonia, C\u00e1diz), por lo menos de 671 a 684 Era, lo que encaja bien, al menos, con la segunda de las tres l\u00e1pidas.<\/p>\n<p>Dado que las tres l\u00e1pidas me parec\u00edan un documento dif\u00edcil de rebatir, viaj\u00e9 a Medina Sidonia y examin\u00e9 personalmente la m\u00e1s antigua de las tres. La inscripci\u00f3n sobre la columna de m\u00e1rmol est\u00e1 muy bien conservada y se lee perfectamente:<\/p>\n<p>(D)EDICATA.HECBASI(LI)CA.D.XVIIKAL(I)ANVARIAs.<br \/>\nANNOSE(C)VNDOPONTIFICA(T)VSPIMENI.ERAdC(-)LXVIII<\/p>\n<p>Lo que se traduce como: &#8220;Se dedic\u00f3 esta bas\u00edlica el 16 de diciembre en el segundo a\u00f1o del pontificado de Pimenio ERA 668&#8221;. S\u00f3lo faltan la primera y la \u00faltima letra en todas las l\u00edneas por estar demasiado cerca del borde, que fue tallada limpiamente despu\u00e9s. Da la casualidad que justo las letras que expresan el a\u00f1o est\u00e1n en el extremo borde, y partidas: ERA dC (=600) se halla en la pen\u00faltima l\u00ednea; la cifra LXVIII (=68) conforma el \u00faltimo rengl\u00f3n. Esto facilita una manipulaci\u00f3n posterior del elemento m\u00e1s importante, precisamente la fecha: era f\u00e1cil eliminar m\u00e1s tarde una C del final de la pen\u00faltima l\u00ednea.<\/p>\n<p>Esta inscripci\u00f3n es la m\u00e1s antigua de todas las que se encuentran en iglesias andaluzas, como se subraya en Medina Sidonia con obvio orgullo. \u00bfEs aut\u00e9ntica?<\/p>\n<p>La pregunta no es bald\u00eda. Por una parte, el lugar donde se halla la inscripci\u00f3n probablemente no sea el original: est\u00e1 grabada en muy poca altura -apenas un metro- en una de las cuatro columnas de la bas\u00edlica; mientras que las otras tres son muy similares entre ellas, \u00e9sta es completamente distinta. Adem\u00e1s ser\u00eda l\u00f3gico buscar una inscripci\u00f3n de este tipo bien sobre la puerta de entrada, bien cerca del altar, pero nunca en un lugar que ocultar\u00edan los fieles durante el rezo. Cabe suponer que durante la restauraci\u00f3n de la iglesia se haya utilizado, de forma algo desafortunada, una columna que antes estuvo en un lugar distinto. Los nombres de los m\u00e1rtires, que en el siglo pasado se leyeron tambi\u00e9n sobre la columna, y a los que est\u00e1 dedicada la bas\u00edlica, hoy ya no se encuentran&#8230; Mientras que la frase de la fecha est\u00e1 perfectamente legible, estos nombres fueron eliminados limpiamente. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n m\u00e1s sencilla es la siguiente: los nombres de la gran mayor\u00eda de los santos est\u00e1n sujetos a la evoluci\u00f3n del dogma de la Iglesia y permiten intuir el momento en el que fueron venerados. Si aparecen nombres tan sospechosos como Cosimo y Dami\u00e1n, el anacronismo es f\u00e1cil de reconocer. De forma que tras un cambio del dogma se hac\u00eda necesario eliminar la lista de los nombres. \u00c9sta, sin embargo, la conocemos de otra l\u00e1pida de Pimenio, donde se da justo el caso contrario: la fecha fue eliminada, los nombres de los m\u00e1rtires se conservan; as\u00ed tampoco salta a la vista anacronismo ninguno.<\/p>\n<figure id=\"attachment_3460\" aria-describedby=\"caption-attachment-3460\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3460\" src=\"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2024\/03\/era2.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"146\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-3460\" class=\"wp-caption-text\">Inscripci\u00f3n de C\u00f3rdoba atribuida al rey visigodo Suintila, con la fecha 665 ERA y la t\u00edpica cruz de la Reconquista, habitual en el siglo XII<\/figcaption><\/figure>\n<p>Pero puestas lado al lado, las dos l\u00e1pidas muestran que aqu\u00ed se han realizado ciertas manipulaciones, algo que da al traste con el valor de las fechas como testigos fiables.<\/p>\n<p>Tras largas investigaciones llegu\u00e9 a la conclusi\u00f3n de que pr\u00e1cticamente todas las l\u00e1pidas espa\u00f1olas con fechas de la ERA deben ser falsificaciones (ver Topper, 1998, cap. 5). Si analizamos el desarrollo de la ERA veremos por qu\u00e9 ni siquiera una l\u00e1pida aut\u00e9ntica nos permitir\u00eda establecer una cronolog\u00eda fiable.<\/p>\n<p>Inscripci\u00f3n de C\u00f3rdoba atribuida al rey visigodo Suintila, con la fecha 665 ERA y la t\u00edpica cruz de la Reconquista, habitual en el siglo XII<\/p>\n<h5>\u00bfCu\u00e1ndo se introdujo la ERA?<\/h5>\n<p>Nunca se ha aclarado del todo desde cu\u00e1ndo se utiliza realmente la ERA hisp\u00e1nica. H\u00fcbner (1871, N\u00ba 113) ofrece como &#8220;inscripci\u00f3n m\u00e1s antigua sobre la que no pesan dudas&#8221; la l\u00e1pida mortuoria de una mujer muerta en &#8220;504 ERA&#8221;. Otra da fe de la muerte de &#8220;la sierva de dios que vivi\u00f3 m\u00e1s o menos 70 a\u00f1os y muri\u00f3 ERA 552&#8221;. Esta l\u00e1pida a\u00fan pude contemplarla en 1997 en el museo de C\u00e1diz; fue retirada tras la publicaci\u00f3n de mi libro.<\/p>\n<p>Si los primeros testimonios de la Era se inician alrededor del a\u00f1o 500, ser\u00eda interesante analizar la idea difundida (ver Krusch, 1880), seg\u00fan la que el rey v\u00e1ndalo Genserico, establecido en \u00c1frica del Norte, impuso la Era como c\u00f3mputo para todo el imperio v\u00e1ndalo tras conquistar Roma en el a\u00f1o 493 ERA. Esto corresponder\u00eda al a\u00f1o 455 AD. Poco despu\u00e9s, tambi\u00e9n los visigodos asimilaron este c\u00f3mputo, que en el concilio de Tarragona (516 AD) fue sancionado por la Iglesia como la oficial para toda la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, Francia Occidental, \u00c1frica del Norte y las islas mediterr\u00e1neas. Tambi\u00e9n se usaba en documentos \u00e1rabes en Espa\u00f1a; en \u00e1rabe se llamaba Tarij as-Safar. La palabra safar, en este caso, no est\u00e1 relacionado con el t\u00e9rmino Sifr (cero, de ah\u00ed &#8216;cifra&#8217;), como defend\u00eda Ideler, sino se deriva de una antigua forma del nombre de Espa\u00f1a, tambi\u00e9n llamada Sefarad entre los jud\u00edos. Tarij as-Safar significa as\u00ed &#8220;Era hisp\u00e1nica&#8221;. Hay quien afirma que incluso algunos documentos alemanes de la \u00e9poca de Alfonso el Sabio utilizan este c\u00f3mputo.<\/p>\n<p>El escritor m\u00e1s importante de la Edad Media, y de qui\u00e9n m\u00e1s manuscritos se han conservado, es Isidoro de Sevilla (&#8220;siglo VII&#8221;). Este cl\u00e9rigo utiliza el c\u00f3mputo de la ERA en uno s\u00f3lo de sus libros, la Historia de los Godos, donde representa el hilo conductor para ordenar los sucesos. Varios historiadores consideran justo este manuscrito como atribuido falsamente a Isidoro. Algunos otros textos del autor ofrecen fechas de la ERA como marginalias, escritas obviamente por una mano m\u00e1s tard\u00eda. En su famosa &#8220;Historia Natural&#8221; (De Natura Rerum, Cap. VI, 7, tambi\u00e9n en las &#8220;Etimolog\u00edas&#8221;, (Lib. V, Cap.XXXVI, 4), Isidoro explica que la ERA se cre\u00f3 en el a\u00f1o en el que el emperador Augusto realiz\u00f3 el primer censo de Roma (lo que seg\u00fan los historiadores sucedi\u00f3 en 7 \u00f3 4 a.C.), algo que no concuerda en absoluto con la convenci\u00f3n de fijar el a\u00f1o cero de la ERA en 38 a.C. S\u00f3lo podr\u00eda referirse al a\u00f1o cero de la era cristiana, que se suele derivar del nacimiento de Jesucristo, ocurrido, seg\u00fan se cree hoy, en el a\u00f1o 7 a.C.<\/p>\n<p>Yo concluir\u00eda que el inicio de la ERA juliana fue fijado -posteriormente- en el a\u00f1o de la reforma del calendario (&#8216;juliano&#8217;) de C\u00e9sar; es decir en 45 a.C. M\u00e1s tarde, los cronistas que calculaban su relaci\u00f3n con la era cristiana habr\u00edan mantenido el error de 7 a\u00f1os que a\u00fan hoy separa el a\u00f1o cero de este c\u00f3mputo y el supuesto nacimiento de Jesucristo. En este modelo, el a\u00f1o en el que Genserico introdujo este c\u00f3mputo no ser\u00eda 493 sino 500 ERA. Por qu\u00e9 se eleg\u00eda la cifra 500 para empezar una nueva forma de calcular los a\u00f1os es otra pregunta. Podr\u00edamos especular que los arrianos conoc\u00edan un simbolog\u00eda escatol\u00f3gica (es decir referida al fin del mundo) fijada en quinientos a\u00f1os; las cifras redondas -m\u00e1s tarde sol\u00edan utilizarse milenios completos- forman parte de la escatolog\u00eda de todas las religiones monoteistas que esperan un juicio final, la llegada de un mes\u00edas, etc.<\/p>\n<h5><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-3469\" src=\"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2006\/12\/era3.jpg\" alt=\"\" width=\"180\" height=\"379\" srcset=\"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2006\/12\/era3.jpg 180w, https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2006\/12\/era3-142x300.jpg 142w\" sizes=\"auto, (max-width: 180px) 100vw, 180px\" \/>El m\u00e1gico a\u00f1o mil y uno<\/h5>\n<p>La espera de la llegada del Reino Milenario nos ha brindado un nuevo c\u00f3mputo de tiempo. Gracias a los errores cometidos tambi\u00e9n nos ha dado la clave para comprender las manipulaciones asociadas a su introducci\u00f3n.<\/p>\n<p>La ERA, con sus inscripciones y manuscritos que se inician alrededor del a\u00f1o 500, podr\u00eda muy bien ser un argumento irrebatible que demostrara la existencia de los siglos oscuros de la Edad Media (que Illig y otros consideran inventados), si podemos estar seguros de que continuaba sin interrupciones hasta la introducci\u00f3n del c\u00f3mputo cristiano. En el Renacimiento encontramos una clara correlaci\u00f3n entre ambos c\u00e1lculos, con la diferencia de 38 a\u00f1os (sin que importe en este caso si fueran originalmente 38 \u00f3 45). Pero es justo aqu\u00ed donde aparecen sospechosas irregularidades. Tras examinar innumerables detalles, he llegado a la conclusi\u00f3n de que la diferencia entre ERA y c\u00f3mputo cristiano que se encontraron los autores del siglo XVI no sumaba, en realidad, 38 a\u00f1os sino 259: 297 (el salto de tres siglos asociado al c\u00f3mputo cristiano menos 38).<\/p>\n<p>Un primer indicio son las l\u00e1pidas descritas por H\u00fcbner. Un ejemplo: la l\u00e1pida n\u00ba 489 de su obra (p\u00e1g. 117) menciona el a\u00f1o 621 ERA (correspondiente a 583 AD). Y esta fecha es imposible de aceptar, dice H\u00fcbner, en una inscripci\u00f3n que por todas sus caracter\u00edsticas caligr\u00e1ficas y art\u00edsticas debe proceder necesariamente del siglo IX.<\/p>\n<p>Supuesta l\u00e1pida mortuoria del general bizantino Belisario (hallada en Espa\u00f1a) con huecos para edad y fecha de su fallecimiento<br \/>\nEste experto mueve la l\u00e1pida sin reparos por tres siglos, sin dar mayor importancia el contenido de la inscripci\u00f3n: para \u00e9l, el contexto paleogr\u00e1fico y arquitect\u00f3nica es un argumento mucho m\u00e1s s\u00f3lido para determinar la edad de la pieza que la fecha tallada en la piedra.<\/p>\n<p>Esta l\u00e1pida es s\u00f3lo un ejemplo de muchas similares. Nos podemos reafirmar, pues, en que todas las fechaciones seg\u00fan la ERA no son m\u00e1s que intentos tard\u00edas de crear una Historia antigua, incentivados por reflexiones teol\u00f3gicas. La l\u00e1pida mencionada, junto con otras, muestra que tuvo que haber dos distintos ordenamientos cronol\u00f3gicos de las que finalmente se impuso la m\u00e1s reciente, que ya inclu\u00eda un salto sobre tres siglos frente a la anterior. H\u00fcbner s\u00f3lo conoc\u00eda aqu\u00e9lla y por eso ten\u00eda que rechazar una l\u00e1pida que por otros motivos ten\u00eda que ser 300 a\u00f1os m\u00e1s reciente que lo que afirmaba su inscripci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una vez descubierto este desfase de tres siglos dentro de la propia cronolog\u00eda hisp\u00e1nica, ya no nos sorprende que las \u00faltimas inscripciones de la ERA en Espa\u00f1a se ubican en el siglo XI &#8211; concretamente, con fechas correspondientes a 1065 AD- mientras que es de dominio com\u00fan que la ERA fue sustituida por el c\u00f3mputo cristiano en el siglo XIV. \u00bfSer\u00e1 que nadie fechaba l\u00e1pidas ni manuscritos durante los tres siglos que median entre estos dos momentos? Eso es imposible. S\u00f3lo puede tratarse de un desajuste en la correlaci\u00f3n de los dos c\u00f3mputos.<\/p>\n<p>Hay un indicio muy concreto que incluso se\u00f1ala la diferencia exacta de los 297 a\u00f1os: el &#8220;Evangelio Eterno&#8221; de Joaqu\u00edn de Fiore. Este \u00e1bade de Calabria (Italia) viv\u00eda, seg\u00fan las tradiciones eclesi\u00e1sticas que lo describen a veces como &#8216;patr\u00f3n de Italia&#8217;, &#8220;entre 1130 y 1202&#8221; y redact\u00f3 un afamado comentario sobre el Apocalipsis de San Juan, publicado por el monje Gerardo en 1254 AD. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde la Iglesia conden\u00f3 el libro y encarcel\u00f3 al monje durante 18 a\u00f1os. El fragmento del texto que se conserva hasta hoy forma claramente parte de la &#8216;Gran Acci\u00f3n&#8217;: contiene disputas teol\u00f3gicas que deb\u00edan dirimirse tras el Concilio Tridentino (celebrado en 1547). Este &#8220;Evangelio&#8221; de Joaqu\u00edn de Fiore trata sobre todo de la profec\u00eda que define el a\u00f1o 1260 como el \u00faltimo de la Segunda \u00c9poca del mundo y el inicio de la Tercera. En el &#8220;a\u00f1o de la gracia&#8221; 1260 concluir\u00eda, as\u00ed, el primer Reino Milenario y se iniciar\u00eda el siguiente. La cifra 1260 existe tambi\u00e9n en el Antiguo Testamento (Reyes I, 17, donde se mencionan 3 a\u00f1os y 6 meses, que son 1260 d\u00edas) y aparece cinco veces en el Apocalipsis, dos veces de forma expl\u00edcita. Los historiadores, m\u00e1s tarde, ubicar\u00edan en este a\u00f1o el movimiento de los flagelantes de Italia, que hac\u00edan penitencia p\u00fablica para iniciar as\u00ed el &#8220;nuevo milenio&#8221;.<\/p>\n<p>Pero \u00bfqu\u00e9 tiene que ver 1260 con 1.000? Muy sencillo: la llegada del nuevo Reino, vinculado al a\u00f1o Mil y cargado de temores por parte de la Iglesia, se hab\u00eda calculado sobre la Era hisp\u00e1nica: 1260 menos 297 es igual a 963. Y 963 m\u00e1s 38 (diferencia entre ERA y AD) es 1001.<\/p>\n<p>Es decir: el a\u00f1o 1260 AD es el primer a\u00f1o del nuevo Milenio seg\u00fan la Era hisp\u00e1nica, antes de que \u00e9sta fuera desplazada por tres siglos. La fecha era fundamental: &#8220;Cuando se cumplan mil a\u00f1os, Sat\u00e1n ser\u00e1 liberado de su prisi\u00f3n&#8221; dice el Apocalipsis (20, 7). La nueva \u00e9poca del mundo se inicia en este momento.<\/p>\n<p>Este juego de fechas y cifras nos da la clave para comprender la funci\u00f3n de la ERA: este c\u00f3mputo hab\u00eda sido creado antes de que existiera la era cristiana (AD). \u00c9sta \u00faltima fue luego expandida para cubrir tres siglos m\u00e1s; al mismo tiempo se correlacionaron los dos c\u00f3mputos con una distancia de 38 a\u00f1os. Fundamentada inicialmente en al supuesta reforma de Julio C\u00e9sar en 45 a.C., el error de 7 a\u00f1os, habitual en la \u00e9poca, dio como resultado una diferencia entre ERA y AD de 38 a\u00f1os. El mencionado error era frecuente: Kepler lo hizo visible al calcular la conjunci\u00f3n de planetas durante el nacimiento de Jesucristo (&#8220;Estrella de Bel\u00e9n&#8221;) para el a\u00f1o 7 a.C.<\/p>\n<p>La lucha entre distintas orientaciones teol\u00f3gicas dentro de la Iglesia cat\u00f3lica tambi\u00e9n ha hecho surgir diferentes concepciones de la Historia y cronolog\u00edas divergentes. La Iglesia romana temprana, dominada sobre todo por las influencias espa\u00f1olas -bajo los papas Borgia- difund\u00eda el mito de la misi\u00f3n cristiana de Espa\u00f1a por parte de Santiago (Jacobo), hermano de Jesucristo; m\u00e1s tarde, los papas romanos se distanciaron de esta visi\u00f3n y crearon la misi\u00f3n de Pedro y Pablo que dio primac\u00eda a las comunidades cristianas de Roma. Con ello, la cristianizaci\u00f3n de Espa\u00f1a se aplaz\u00f3 tres siglos, lo que se expresa tambi\u00e9n en el salto de la ERA.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Literatura:<\/strong><\/p>\n<p>H\u00fcbner, Emil (1871 und 1900): Inscriptiones Hispaniae Christianae, con Supplementum (G. Reimer, Berlin; nueva edici\u00f3n Hildesheim 1975)<br \/>\nIdeler, Ludwig (1826): Handbuch zur mathematischen und technischen Chronologie (2. Vol., Berlin)<br \/>\nIsidoro\u00a0de Sevilla: Historia de regibus Gothorum, Wandalorum et Suevorum (ed. Faustinus Arevalo, Bd. 7, Paris 1862)<br \/>\n(1862): Etymologiarum, De Natura Rerum etc. (ed. F. Arevalo, Bd.I; Paris)<br \/>\nKrusch, Bruno (1880): Studien zur christlich-mittelalterlichen Chronologie. Die Entstehung unserer heutigen Zeitrechnung. (I y II, Berlin; 1938)<br \/>\nLandes, Richard (1988): &#8220;A study of apocalyptic expectations and the pattern of Western chronography 100-800 CE&#8221; in: The Use and Abuse of Eschatology in the Middle Ages. Hrg. W.D.F. Verbeke et al. (L\u00f6wen)<br \/>\nPauly-Wissowa\u00a0(1893): Lexikon der Altertumskunde (Edici\u00f3n Stuttgart 1958)<br \/>\nTopper, Ilya U. (1998): &#8220;Apuntes sobre la era \u00e1rabe en el contexto mediterr\u00e1neo&#8221; in: &#8220;Al-Andalus &#8211; Maghreb&#8221; III, Homenaje a Braulio Justel Calabozo (Univ. C\u00e1diz)<br \/>\nTopper, Uwe (1998): Die &#8220;Gro\u00dfe Aktion&#8221; (T\u00fcbingen)<br \/>\n(1999): Erfundene Geschichte (Herbig, M\u00fcnchen)<br \/>\n(2003): ZeitF\u00e4lschung. Es begann mit der Renaissance (Herbig, M\u00fcnchen)<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Traducci\u00f3n del alem\u00e1n: Ilya U. Topper<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Era hisp\u00e1nica (o era de C\u00e9sar) se utilizaba, seg\u00fan los historiadores, en Europa Occidental entre el siglo V y el XV, una \u00e9poca en la que a\u00fan no se conoc\u00eda el c\u00f3mputo cristiano o a\u00fan no hab\u00eda llegado a ser de com\u00fan empleo. La palabra Era probablemente es v\u00e1ndala y relacionada con la voz alemana Jahr (a\u00f1o); expresa un recorrido circular (de ah\u00ed la aceptaci\u00f3n era: terreno redondo para trillar las mieses, haciendo circular a asnos o reses). Dado que este c\u00f3mputo tambi\u00e9n se llamaba a veces &#8216;Era de la provincia&#8217;, durante alg\u00fan tiempo se cre\u00eda que se introdujo en el momento de convertir Espa\u00f1a en provincia romana. Esta interpretaci\u00f3n hoy se descarta (ya Pauly-Wissowa anunci\u00f3, en 1893 -I, 606- sus &#8220;grav\u00edsimas reservas&#8221;).\u00a0Dado que para hacer coincidir los a\u00f1os de la Era con el los del c\u00f3mputo cristiano hay que restar 38, se supone que fue introducida en el a\u00f1o 38 a.C. Piedra de Granada (Alhambra) que re\u00fane inscripciones de consagraci\u00f3n para tres iglesias distintas, con un hueco para la fecha (arriba) y una fecha ERA a\u00f1adida despu\u00e9s (abajo a la derecha) Lo que no hay es una explicaci\u00f3n para esta fecha, ni suceso alguno que pudiera localizarse en este a\u00f1o y motivar la creaci\u00f3n de un c\u00f3mputo. Existen varios centenares de l\u00e1pidas y numerosos pergaminos con fechas de la Era, sobre todo en el \u00e1mbito del imperio visig\u00f3tico (t\u00e9rmino que, por cierto, se suele traducir como &#8216;godos del oeste&#8217; cuando lo correcto ser\u00eda &#8216;godos del viso&#8217; o aviso, sabios; al igual que &#8216;ostrogodos&#8217; no significa &#8216;godos del este&#8217; sino &#8216;godos resplandecientes&#8217;). Para examinar estos documentos, nada mejor que la obra del alem\u00e1n Emil H\u00fcbner, redactada en lat\u00edn, sobre las inscripciones de la Espa\u00f1a cristiana (Berl\u00edn, 1871), que a\u00fan se considera como referencia fundamental y fiable. All\u00ed encontramos, por ejemplo, tres l\u00e1pidas de diferentes iglesias de la provincia de C\u00e1diz que ofrecen fechas de la Era del siglo VII y citan a un tal obispo Pimenio, tambi\u00e9n documentado en las actas de los concilios de Toledo. Estas tres l\u00e1pidas se siguen considerando de forma un\u00e1nime como aut\u00e9nticas, fuera de toda sospecha, y demostrar\u00edan as\u00ed que en el siglo VII exist\u00edan en Espa\u00f1a cristianos que fechaban sus actos memorables seg\u00fan el c\u00f3mputo de la Era pagana. Las tres fechas grabadas en la piedra son: 668 (lo que corresponder\u00eda a 630 AD), 628 y 700. Seg\u00fan las actas de los concilios de Toledo, Pimenio ocupaba el cargo de obispo de Sidonia (Medina Sidonia, C\u00e1diz), por lo menos de 671 a 684 Era, lo que encaja bien, al menos, con la segunda de las tres l\u00e1pidas. Dado que las tres l\u00e1pidas me parec\u00edan un documento dif\u00edcil de rebatir, viaj\u00e9 a Medina Sidonia y examin\u00e9 personalmente la m\u00e1s antigua de las tres. La inscripci\u00f3n sobre la columna de m\u00e1rmol est\u00e1 muy bien conservada y se lee perfectamente: (D)EDICATA.HECBASI(LI)CA.D.XVIIKAL(I)ANVARIAs. ANNOSE(C)VNDOPONTIFICA(T)VSPIMENI.ERAdC(-)LXVIII Lo que se traduce como: &#8220;Se dedic\u00f3 esta bas\u00edlica el 16 de diciembre en el segundo a\u00f1o del pontificado de Pimenio ERA 668&#8221;. S\u00f3lo faltan la primera y la \u00faltima letra en todas las l\u00edneas por estar demasiado cerca del borde, que fue tallada limpiamente despu\u00e9s. Da la casualidad que justo las letras que expresan el a\u00f1o est\u00e1n en el extremo borde, y partidas: ERA dC (=600) se halla en la pen\u00faltima l\u00ednea; la cifra LXVIII (=68) conforma el \u00faltimo rengl\u00f3n. Esto facilita una manipulaci\u00f3n posterior del elemento m\u00e1s importante, precisamente la fecha: era f\u00e1cil eliminar m\u00e1s tarde una C del final de la pen\u00faltima l\u00ednea. Esta inscripci\u00f3n es la m\u00e1s antigua de todas las que se encuentran en iglesias andaluzas, como se subraya en Medina Sidonia con obvio orgullo. \u00bfEs aut\u00e9ntica? La pregunta no es bald\u00eda. Por una parte, el lugar donde se halla la inscripci\u00f3n probablemente no sea el original: est\u00e1 grabada en muy poca altura -apenas un metro- en una de las cuatro columnas de la bas\u00edlica; mientras que las otras tres son muy similares entre ellas, \u00e9sta es completamente distinta. Adem\u00e1s ser\u00eda l\u00f3gico buscar una inscripci\u00f3n de este tipo bien sobre la puerta de entrada, bien cerca del altar, pero nunca en un lugar que ocultar\u00edan los fieles durante el rezo. Cabe suponer que durante la restauraci\u00f3n de la iglesia se haya utilizado, de forma algo desafortunada, una columna que antes estuvo en un lugar distinto. Los nombres de los m\u00e1rtires, que en el siglo pasado se leyeron tambi\u00e9n sobre la columna, y a los que est\u00e1 dedicada la bas\u00edlica, hoy ya no se encuentran&#8230; Mientras que la frase de la fecha est\u00e1 perfectamente legible, estos nombres fueron eliminados limpiamente. \u00bfPor qu\u00e9? La explicaci\u00f3n m\u00e1s sencilla es la siguiente: los nombres de la gran mayor\u00eda de los santos est\u00e1n sujetos a la evoluci\u00f3n del dogma de la Iglesia y permiten intuir el momento en el que fueron venerados. Si aparecen nombres tan sospechosos como Cosimo y Dami\u00e1n, el anacronismo es f\u00e1cil de reconocer. De forma que tras un cambio del dogma se hac\u00eda necesario eliminar la lista de los nombres. \u00c9sta, sin embargo, la conocemos de otra l\u00e1pida de Pimenio, donde se da justo el caso contrario: la fecha fue eliminada, los nombres de los m\u00e1rtires se conservan; as\u00ed tampoco salta a la vista anacronismo ninguno. Pero puestas lado al lado, las dos l\u00e1pidas muestran que aqu\u00ed se han realizado ciertas manipulaciones, algo que da al traste con el valor de las fechas como testigos fiables. Tras largas investigaciones llegu\u00e9 a la conclusi\u00f3n de que pr\u00e1cticamente todas las l\u00e1pidas espa\u00f1olas con fechas de la ERA deben ser falsificaciones (ver Topper, 1998, cap. 5). Si analizamos el desarrollo de la ERA veremos por qu\u00e9 ni siquiera una l\u00e1pida aut\u00e9ntica nos permitir\u00eda establecer una cronolog\u00eda fiable. Inscripci\u00f3n de C\u00f3rdoba atribuida al rey visigodo Suintila, con la fecha 665 ERA y la t\u00edpica cruz de la Reconquista, habitual en el siglo XII \u00bfCu\u00e1ndo se introdujo la ERA? Nunca se ha aclarado del todo desde cu\u00e1ndo se utiliza realmente la ERA hisp\u00e1nica. H\u00fcbner (1871, N\u00ba 113) ofrece como &#8220;inscripci\u00f3n m\u00e1s antigua sobre la que no pesan dudas&#8221; la l\u00e1pida mortuoria de una mujer muerta en &#8220;504 ERA&#8221;. Otra da fe de la muerte de &#8220;la sierva de dios que vivi\u00f3 m\u00e1s o menos 70 a\u00f1os y muri\u00f3 ERA 552&#8221;. Esta l\u00e1pida a\u00fan pude contemplarla en 1997 en el museo de C\u00e1diz; fue retirada tras la publicaci\u00f3n de mi libro. Si los primeros testimonios de la Era se inician alrededor del a\u00f1o 500, ser\u00eda interesante analizar la idea difundida (ver Krusch, 1880), seg\u00fan la que el rey v\u00e1ndalo Genserico, establecido en \u00c1frica del Norte, impuso la Era como c\u00f3mputo para todo el imperio v\u00e1ndalo tras conquistar Roma en el a\u00f1o 493 ERA. Esto corresponder\u00eda al a\u00f1o 455 AD. Poco despu\u00e9s, tambi\u00e9n los visigodos asimilaron este c\u00f3mputo, que en el concilio de Tarragona (516 AD) fue sancionado por la Iglesia como la oficial para toda la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, Francia Occidental, \u00c1frica del Norte y las islas mediterr\u00e1neas. Tambi\u00e9n se usaba en documentos \u00e1rabes en Espa\u00f1a; en \u00e1rabe se llamaba Tarij as-Safar. La palabra safar, en este caso, no est\u00e1 relacionado con el t\u00e9rmino Sifr (cero, de ah\u00ed &#8216;cifra&#8217;), como defend\u00eda Ideler, sino se deriva de una antigua forma del nombre de Espa\u00f1a, tambi\u00e9n llamada Sefarad entre los jud\u00edos. Tarij as-Safar significa as\u00ed &#8220;Era hisp\u00e1nica&#8221;. Hay quien afirma que incluso algunos documentos alemanes de la \u00e9poca de Alfonso el Sabio utilizan este c\u00f3mputo. El escritor m\u00e1s importante de la Edad Media, y de qui\u00e9n m\u00e1s manuscritos se han conservado, es Isidoro de Sevilla (&#8220;siglo VII&#8221;). Este cl\u00e9rigo utiliza el c\u00f3mputo de la ERA en uno s\u00f3lo de sus libros, la Historia de los Godos, donde representa el hilo conductor para ordenar los sucesos. Varios historiadores consideran justo este manuscrito como atribuido falsamente a Isidoro. Algunos otros textos del autor ofrecen fechas de la ERA como marginalias, escritas obviamente por una mano m\u00e1s tard\u00eda. En su famosa &#8220;Historia Natural&#8221; (De Natura Rerum, Cap. VI, 7, tambi\u00e9n en las &#8220;Etimolog\u00edas&#8221;, (Lib. V, Cap.XXXVI, 4), Isidoro explica que la ERA se cre\u00f3 en el a\u00f1o en el que el emperador Augusto realiz\u00f3 el primer censo de Roma (lo que seg\u00fan los historiadores sucedi\u00f3 en 7 \u00f3 4 a.C.), algo que no concuerda en absoluto con la convenci\u00f3n de fijar el a\u00f1o cero de la ERA en 38 a.C. S\u00f3lo podr\u00eda referirse al a\u00f1o cero de la era cristiana, que se suele derivar del nacimiento de Jesucristo, ocurrido, seg\u00fan se cree hoy, en el a\u00f1o 7 a.C. Yo concluir\u00eda que el inicio de la ERA juliana fue fijado -posteriormente- en el a\u00f1o de la reforma del calendario (&#8216;juliano&#8217;) de C\u00e9sar; es decir en 45 a.C. M\u00e1s tarde, los cronistas que calculaban su relaci\u00f3n con la era cristiana habr\u00edan mantenido el error de 7 a\u00f1os que a\u00fan hoy separa el a\u00f1o cero de este c\u00f3mputo y el supuesto nacimiento de Jesucristo. En este modelo, el a\u00f1o en el que Genserico introdujo este c\u00f3mputo no ser\u00eda 493 sino 500 ERA. Por qu\u00e9 se eleg\u00eda la cifra 500 para empezar una nueva forma de calcular los a\u00f1os es otra pregunta. Podr\u00edamos especular que los arrianos conoc\u00edan un simbolog\u00eda escatol\u00f3gica (es decir referida al fin del mundo) fijada en quinientos a\u00f1os; las cifras redondas -m\u00e1s tarde sol\u00edan utilizarse milenios completos- forman parte de la escatolog\u00eda de todas las religiones monoteistas que esperan un juicio final, la llegada de un mes\u00edas, etc. El m\u00e1gico a\u00f1o mil y uno La espera de la llegada del Reino Milenario nos ha brindado un nuevo c\u00f3mputo de tiempo. Gracias a los errores cometidos tambi\u00e9n nos ha dado la clave para comprender las manipulaciones asociadas a su introducci\u00f3n. La ERA, con sus inscripciones y manuscritos que se inician alrededor del a\u00f1o 500, podr\u00eda muy bien ser un argumento irrebatible que demostrara la existencia de los siglos oscuros de la Edad Media (que Illig y otros consideran inventados), si podemos estar seguros de que continuaba sin interrupciones hasta la introducci\u00f3n del c\u00f3mputo cristiano. En el Renacimiento encontramos una clara correlaci\u00f3n entre ambos c\u00e1lculos, con la diferencia de 38 a\u00f1os (sin que importe en este caso si fueran originalmente 38 \u00f3 45). Pero es justo aqu\u00ed donde aparecen sospechosas irregularidades. Tras examinar innumerables detalles, he llegado a la conclusi\u00f3n de que la diferencia entre ERA y c\u00f3mputo cristiano que se encontraron los autores del siglo XVI no sumaba, en realidad, 38 a\u00f1os sino 259: 297 (el salto de tres siglos asociado al c\u00f3mputo cristiano menos 38). Un primer indicio son las l\u00e1pidas descritas por H\u00fcbner. Un ejemplo: la l\u00e1pida n\u00ba 489 de su obra (p\u00e1g. 117) menciona el a\u00f1o 621 ERA (correspondiente a 583 AD). Y esta fecha es imposible de aceptar, dice H\u00fcbner, en una inscripci\u00f3n que por todas sus caracter\u00edsticas caligr\u00e1ficas y art\u00edsticas debe proceder necesariamente del siglo IX. Supuesta l\u00e1pida mortuoria del general bizantino Belisario (hallada en Espa\u00f1a) con huecos para edad y fecha de su fallecimiento Este experto mueve la l\u00e1pida sin reparos por tres siglos, sin dar mayor importancia el contenido de la inscripci\u00f3n: para \u00e9l, el contexto paleogr\u00e1fico y arquitect\u00f3nica es un argumento mucho m\u00e1s s\u00f3lido para determinar la edad de la pieza que la fecha tallada en la piedra. Esta l\u00e1pida es s\u00f3lo un ejemplo de muchas similares. Nos podemos reafirmar, pues, en que todas las fechaciones seg\u00fan la ERA no son m\u00e1s que intentos tard\u00edas de crear una Historia antigua, incentivados por reflexiones teol\u00f3gicas. La l\u00e1pida mencionada, junto con otras, muestra que tuvo que haber dos distintos ordenamientos cronol\u00f3gicos de las que finalmente se impuso la m\u00e1s reciente, que ya inclu\u00eda un salto sobre tres siglos frente a la anterior. H\u00fcbner s\u00f3lo conoc\u00eda aqu\u00e9lla y por eso ten\u00eda que rechazar una l\u00e1pida que por otros motivos ten\u00eda que ser 300 a\u00f1os m\u00e1s reciente que lo que afirmaba su inscripci\u00f3n. Una vez descubierto este desfase de tres siglos dentro de la propia cronolog\u00eda hisp\u00e1nica, ya no nos sorprende que las \u00faltimas inscripciones de la ERA en Espa\u00f1a se ubican en el siglo XI &#8211; concretamente, con fechas correspondientes a 1065 AD- mientras que es de dominio&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":3463,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[13,56,20,27],"tags":[61,62,63,64],"class_list":["post-3416","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-cronologia","category-epoca-medieval","category-falsificacion","tag-datacion","tag-era","tag-falsificacion","tag-medievo"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2024\/03\/Blanca-coin-DCC-e1710409602828.webp","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3416","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3416"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3416\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3470,"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3416\/revisions\/3470"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3463"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3416"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3416"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/chronologiekritik.de\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3416"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}