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Los carriles en la roca siguen siendo un enigma

Los carriles en la roca siguen siendo un enigma después de mas de 40 años de investigación, publicaciones y lecturas por mi parte. Sólo en los últimos años el público de mente abierta comienza a tomar nota de estos relictos prehistóricos.
Una vez más llamo la atención de todos con el fin de resolver el enigma. Esta página será reanudada de vez en cuando.

En general

Se trata de surcos formados por dos vías paralelas de igual distancia a través de terreno rocoso. Se parecen a los surcos que un carro ha dejado en el barro blando o en la nieve. Sin embargo, el suelo es definitivamente muy sólido y los surcos no son frescas, sino que tienen muchos siglos de antigüedad, por decir lo menos.
Durante la última década, un buen número de nuevos sitios de este tipo de surcos se han descubierto, y la mayoría de la gente todavía se pregunta cuáles podrían ser el contexto y el significado de esas pistas prehistóricas. Por lo tanto voy a retomar y resumir mis publicaciones alemanas sobre esta cuestión para el lector español.
Los caminos construidos con piedras o excavados en la roca no son excepcionales en la Antigüedad, se utilizaron para carros de transporte de las estatuas en procesiones religiosas, o para el transporte de materiales pesados como piedras desde la cantera al sitio de construcción, etc. El conde Hermann Pückler describe en 1836 carriles de este tipo cerca de Atenas. Sin embargo, hay otro tipo de carriles raramente investigado por los científicos. De estos me ocupo aquí.
Cuando llegué por primera vez a ver estos surcos extraños en la roca sólida en España en 1972, estaba bastante desconcertado y no podia encontrar una solución al enigma. Sólo poco a poco me di cuenta de que estos raíles son tan misteriosos que los arqueólogos cuya tarea sería la de documentar y explicarlos miraron hacia otro lado en lugar de aventurarse en teorías sin fundamento. Y así quedó la cosa desde el siglo XIX. Ya en 1877 José Sabater escribió algo del estilo de: “Estos surcos seguirán siendo un horror para los arqueólogos durante mucho tiempo.”

entrada en Termancia (Tiermes, Soria)
pasaje de subida en Meca (Valencia)
Los carriles en La Caleta de Càdiz en marebaja
Los carriles en La Caleta de Càdiz en marebaja
Raíles en Termancia (Soria)

Son de alguna manera prehistóricas, surgen en la Edad de Metal Temprana (como supongo para gran parte de ellos). Su construcción es desconocida, no aparecen en los registros históricos generales, ya sean romanos o medievales, aunque algunos podrían haber sido utilizados hasta el siglo XVIII-XIX. En cuanto a la planificación y el primer uso podemos llamarlos “prehistóricos”. Y eso es todo lo que se puede decir acerca de su edad.

Plano del sistema de carriles en Meca

 

Trozo de carriles en Termancia

 

 

Dos soluciones

En cuanto al origen de los carriles tengo dos sugerencias que funcionan de forma paralela sin excluirse mutuamente.
1. Fueron excavados en la roca dura con el fin de conseguir desplazarse con carros por grandes áreas de la superficie rocosa, y
2. podían ser impresos accidentalmente en el suelo blando en un momento concreto, con el suelo solidificándose inmediatamente después del pasaje.
Puedo excluir una tercera explicación, que escuché muchas veces al consultar los arqueólogos: que estos raíles serían las marcas de desgaste de la superficie rocosa a causa de un frecuente paso de carros durante largo tiempo. Esto definitivamente no es el caso con nuestros surcos y sólo puede aplicarse a un número muy reducido de fragmentos de carriles aislados en zonas agrícolas, como los he visto en Portugal y España, donde los carros de dos ruedas estaban todavía en uso hasta hace poco. Estas huellas de desgaste son de aspecto diferente y no se extienden a más de unos pocos metros sobre la roca estéril expuesta a la intemperie. Además son bastante anchas y planas y no tienen el perfil afilado de los surcos prehistóricos.

Consideremos el primer tipo de construcción:

Obra perfecta de ingenieros
Los ejemplos más destacados de este tipo son los caminos en Meca (Valencia) y Termancia (Soria) en sitios ibéricos prehistóricos excavados o al menos documentados oficialmente y hoy bien conocidos. El más profundo de estos caminos alcanza unos cinco o seis metros de profundidad en la roca, es curvado y estéticamente tallado para agradar al ojo. Estos pasajes no están simplemente excavados en la roca para superar un obstáculo en el camino, sino que son obras maestras arquitectónicas de planificación diligente.

Todos los pasajes tienen en común que en el suelo hay carriles de anchura estrictamente ajustada para el uso de carros. Un trineo no podía utilizarse en ellos debido a que ciertos caminos doblan a un ángulo que inhibe el uso de tinas (cubas). Son necesarias ruedas altas o un eje móvil.
La anchura de los carriles es bastante uniforme para una gran parte de estos caminos; hay sobre todo tres medidas: 180 cm, 160 cm y 140 cm. La variación es mínima, lo que significa que los carros se podrían utilizar en lugares a cientos de millas de distancia. Sucede aquí y allá que los raíles de diferentes tamaños aparecen en un sitio al lado del otro, algo que se puede explicar suponiendo que fueron construidos en diferentes momentos. Llegé a esta conclusión a causa de la conservación de los raíles: los más anchos (180-185 cm) y a la vez más dañados parecen ser los más antiguos, mientras que los más estrechos (hasta 110 cm) aparentan ser los más recientes. Estos últimos coinciden en algunos lugares con ruinas romanas, como en Termancia o en Siracusa (Sicilia). A veces el carril más pequeño utiliza uno de los surcos mayores por lo que sólo un único carril nuevo tuvo que ser tallado en la roca.
El sistema de raíles a menudo permanece visible sobre largos terrenos en tierras planas, atraviesa tierra árida y reaparece en la roca abierta de nuevo, incluso pasando por una pequeña bahía del mar (Malta). Hay ramas y conmutadores como en una verdadera estación de ferrocarriles (como en Clapham Junction, Isla de Malta). También se puede imaginar tráfico de un solo sentido en ciertos lugares como en Meca: uno para la subida, el otro cuesta abajo.
Suponiendo que en esas pistas se utilizaron carros con ruedas altas, no se sabe lo que se transportaba. En el primer sitio que inspeccioné, La Cueva del Rey Moro en Meca (Valencia), vi agujeros profundos en la roca de color rojizo, lo que permitía suponer que un mineral de hierro se había encontrado aquí y transportado a la ciudad en la parte superior de la roca para su fundición. Encontré cuencas y estructuras en la roca que sugieren lugares de trabajo para la fabricación de acero. El otro lugar de España, Termancia, fue hasta la época romana famoso por sus excelentes palas y espadas de acero. Si hoy no encontramos el mineral allí podría deberse a que se agotaron las minas, ya que este tipo de mineral meteórico, que presumiblemente cayó del cielo y se incrustó en la roca calcárea, tenía un alto contenido de minerales preciosos que lo hicieron preciado.
En Malta, hay cuevas cerca de uno de los finales de los surcos que podrían haber contenido minerales.
Sin embargo, en general, nada se sabe acerca del posible uso, intención y destino de los surcos en la roca.

La segunda explicación:

Evento catastrófico
Esta interpretación sólo vale para algunos sitios donde los raíles no tienen aspecto de ser trabajados con cuidado, sino más bien sugieren un origen accidental en ciertos momentos de pánico o desastre. Queda como única explicación después de reflexionar mucho tiempo sobre un tipo de surcos que no demuestran ningun sistema o planificación sino que parecen como impresos al azar en la superficie de la roca. Se ven como marcas en la nieve o en terreno pantanoso que se cruzan en ángulos extraños y sin sentido. Este es especialmente el caso de algunos raíles en Siracusa y en Malta. No están trabajados con cincel ni parecen haberse utilizado en más que una ocasión. La roca debe haber sido blanda y debe de haber adquirido su dureza poco tiempo después. Se ven restos de roca en algunos surcos que no podían haber quedado si los raíles hubieran sido tallados intencionalmente para pasar con un carro; al menos este obstáculo en el carril se hubiera eliminado por el desgaste de ruedas si se las hubieran utilizado más de una vez.
Además se ven aquí y allá carriles únicos, la segunda ranura falta, que yo interpreto como un movimiento inestable del carro: casi volcaba, con una rueda colgando por un momento en el aire. Y también son notables los surcos muy cerca al lado de otro: el segundo eje o el siguiente carro no se deslizarían en la misma huella que el primero porque el suelo era resbaladizo. Existe incluso una marca de dos ruedas donde de repente se acerca una a la otra y luego falta por completo, como si habia ocurrido un accidente: el eje del carro se rompió y una rueda continuó suelta mientras la otra rueda se desvió (en Siracusa).
Por supuesto, no todas las marcas pueden entenderse de esta manera actualista. Hay en ciertos lugares desniveles enormes entre los dos raíles. Si un carro los hubiera impreso en el suelo, se habría destrozado. La única explicación aquí es que la roca se ha movido por la actividad sísmica después de que se utilizaron los carriles. Este debe de ser el caso cuando vemos una pista que termina repentinamente porque la roca se ha desprendido y caído por un barranco o en el mar.

Carriles en Malta (fotos LK)
Carriles en Malta (fotos LK)

El escenario para estas pistas ‚salvajes‘ como en Siracusa es algo hipotético. Supongo que una civilización muy extendida en la Edad de Metal Temprana utilizó carros de dos ruedas para el transporte y el placer, y también para la guerra, en toda Europa y Asia Central (ver Topper 2003). En un determinado momento una catástrofe de origen cósmico destruyó esta civilización y cubrió los restos con escombros. Sólo algunos de sus sitios se han excavado, otros están todavía ocultos, mientras otros son abiertamente visibles ostentando una técnica y habilidad asombrosas para construir carreteras y pistas. Este es el caso en Termancia y Meca.
En el momento del desastre la gente intentó huir utilizando sus carros y así imprimió sus huellas en el suelo blando. En Malta, Siracusa, y otros sitios nos hacemos una idea de esta última lucha para escapar de la destrucción.

Chaótica distribución de carriles en Siracusa
Distribución

Para dar una idea de la amplia distribución de los surcos en la roca en Europa (llamados ‚Cart Ruts‘ en inglés) he comenzado una lista de sitios conocidos que desde luego es incompleta:


Europa Central

Descrito ya en 1751 pero desaparecido desde entonces: Mohrinisches Feld (Brandenburgo, Alemania)
Antigua carretera pasando por los Externsteine, excavado por Ewald Ernst (actual)
Nuevos sitios que se acaban de descubrir, dados a conocer por Thomas Horn en 2015:
Albstadt (Suabia) (foto abajo)

Albstadt (Suabia) foto por Thomas Horn

Kniebis (Freudenstadt, Selva Negra) – (foto abajo)

Kniebis (Freudenstadt, Selva Negra)

Hace poco en Marzo 2016 nuestro amigo Helmut Ruf iba a verificar este mismo trozo de la via en Kniebis:

Kniebis (foto Helmut Ruf)

En Kniebis hay otro fragmento de carriles unos kilometros mas arriba (Foto Topper 2016).

Kniebis (Foto Topper 2016)

Recién descubierto por Helmut Ruf: un fragmento de carriles cerca de la antigua fortificación céltica del Kapf (Schwenningen, Selva Negra).

Kapf (Schwenningen, Selva Negra) (foto Helmut Ruf)
Kapf (Schwenningen, Selva Negra) (foto Helmut Ruf)

 

En los Alpes (Suiza y en el este de Francia, en Austria y Croacia) un montón de pistas de la época romana y épocas más tardías publicadas por Heinrich Bulle (1948). He aquí unos perfiles de aquellas vias en los Alpes (medidas en cm):

 

Para Frinvillier, Berna, Suiza, véase Pfister 2004 (website dillum.ch)

Otros carriles in Suiza han sido publicados por Helbling, Hanno y Moosbrugger, Bernhard (1972): Roemerstrassen durch Helvetien (Pendo, Zürich)

Notificaronme que hay carriles en Odilienberg (Alsacia, Francia).

Descubrí un trozo en Saverne (Zabern) en Loraine, Francia (ver la foto abajo fotografiado por el autor)

Saverne (Zabern) en Loraine, Francia (foto Topper)
Francia:

Anse de St. Croix cerca de Marsilia, al lado de una cantera.

Irlanda (2011)

ubicación no conocida

España

Principalmente cuatro sitios que descubrí y describí (publicado 1977):
Termancia o Termest (Soria)
Castellar de Meca (Valencia)
Castelillo de Alloza (Teruel)
Cádiz, en la Caleta bajo el agua.
Este último sitio no siempre es visible porque se encuentra en el pequeño puerto de La Caleta abierto al océano y se cubre la mayor parte del tiempo por el mar. Sólo durante la marea baja se puede visitar. La longitud de los carriles asciende a unos 100 m, el ancho es de 160 cm. Hay varios fragmentos, todos los que conducen a la parte superior de la roca se hallan ahora bajo el pavimento de la ciudad.
Desde entonces se han descubierto nuevos sitios que no he visitado todavia:
Los Molinos de Padul (Granada), llamado camino romano (ver foto de Christoph Ehlers 2016 aqui:)

Los Molinos de Padul (Granada) (foto de Christoph Ehlers)

Solana de la Pedrera (Murcia)
Peratallada (Girona) no lejos del mar

Baleares

Menorca y Mallorca (Baleares), cerca de Cala Millor camino del Castello, fotografiados por Erwin Wedemann en 1998:

Mallorca (Baleares) (foto Erwin Wedemann)
Portugal

Chas de Egua en Piódão (Serra de Estrela, Prov. de Coimbra)

La Isla de Terceira (Azores):
Veanse algunas fotografias en la web inglés: http://www.ancient-wisdom.com/portocartruts.htm
Los autores de esta afirman que los carriles datan de tiempo “pre-cristiano” (o sea de antes de la llegada de los Portugueses) lo que sugiere que las Islas de los Azores fueron visitadas más que al hazar sino por colonizadores con vinculos perpetuos al continente.
Ahora, Holger Kalweit publicó una serie de 16 fotografías de carriles de la Isla de Pico (en Efodon-Synesis 1/2018) de las cuales cogí una impresionante (desgraciadamente no da las medidas):

Isla de Pico (Foto Holger Kalweit)

Afirma el autor que esta estrada continua por 1,5 km ! Hay también carriles que se hunden en el mar (igual que en Càdiz o Malta).

Italia

descubierto 1999 y publicado a partir de 2002 por el autor:
Siracusa (Sicilia) por toda la ciudad
Agrigento (Sicilia) en el área del templo
Matera (Apulia).

Siracusa (Sicilia)
Agrigento (Sicilia) 1999
Matera (Apulia) 1999

En el terreno volcánico alrededor de Pitigliano hay caminos profundos, pero la situación es un poco diferente ya que la roca es muy blanda (toba) y por lo tanto fácil de tallar.
Pompeyi, de nuevo un poco diferente ya que los surcos están en las calles de la ciudad excavada.

Pompeyi

En Alessani (Lecce) in Apulia, cerca del mar, hay las tipicas surcas aquí nominadas “solchi” (encontrado en internet).

Los carriles de la isla de Cerdeña son menos conocidos aunque se encuentran en un conjunto arquológico bien explorado y publicado: el sitio de la necrópolis neolítica o de edad de cobre de Su Crucifissu Mannu cerca de Porto Torres. Aquí una foto de Hartwig Hausdorf (www.hartwighausdorf.com) qui las compara a los Cart Ruts de Malta.

Cerdeña (Foto Hausdorf)

Otra fotografía del mismo sitio fue tomado por Gianni Careddu el dia 19 de mayo, 2012 y publicado en wikimedia commons. Faltan todavia medidas exactas de los carriles y de su extensión en el terreno.

Cerdeña
Islas de Malta y Gozo

Bien conocidos como “Cart Ruts” y cartografiados (ver mi artículo 2008; además website de Cihla Vaclav)

Turquía

encontrado en 2000 por el autor: Metropolis (Afyon) antigua ciudad en ruinas.
Novedad: Carriles cerca de Ihsaniye (Afyon-Karahisar) de tal manera que te dejan perplejo! Las medidas son medianas (140 cm de los lados externos), de unos 50 cm de altura, pero hay ranuras a los lados hasta una altura de 1,5 m de modo si fuesen causadas por parte de la estructura del vehículo. Parecen imprentas en el suelo blando luego petrificadas intsantaneas. (véase www.lah.ru)

Al este de Derinkuyu (Nevsehir) cerca de la carretera a Basköy y 6 km antes de esta, se hallan cuatro fragmentos de railes (fotografiado por Tatjana Ingold 2004).

A Yazilikaya (Bogazköy), antigua ciudad de los hititas, habrá varios segmentos de railes que no los vimos.

Chipre:

Encomi, un pueblo de la Edad del Bronce excavado por Claude Schaeffer (encontramos sólo un corto fragmento de raíles).

Encomi (Chipre)

Otro sitio en Chipre se encuentra cerca de Famagusta en Paralimni, encontrado en 1981, comunicado a mi en 2000.
Este y los siguientes sitios no pude verficarlos todavia.

Recientemente, Efodon-Synesis 4/2016 (pp 19-21) publicó un artículo con fotos de Ferdinand O. W. Koch, quien encontró los carriles típicos e inexplicables en los baños romanos de Beirut en el Líbano. Propone la misma conclusión que nosotros arriba: “El terreno hace una impresión tal como si todo se había puesto en movimiento y luego se solidificó abruptamente o se petrificó.” A partir de la descripción también es evidente que el baño romano fue construido mucho más tarde que los carriles, y que en esta estructura no hace sentido ninguno. Koch no señaló las dimensiones de los carriles, pero llama la atención sobre la ranura extra que corre a lo largo de la parte superior de la pista, la que frecuentemente vimos nosotros en otros lugares, y que clama por una explicación.

Lejos del mediterraneo, en Azerbeiyán, hya dos sitios cerca de Bakú (Mar Cáspico): Türkan y Süvalan,
y otros en Apsheron Peninsula e Isla de Beyuk Zire (Nargin) en la bahía de Bakú.

No lo imaginaba: Hay carriles en la India! En la antigua residencia de reyes de Rayagriha en Bihar, se encuentran carriles que comienzan a la puerta sur del muro ciclopeo y se extienden por un kilometro y medio. Tienen el aspecto de como si fueran cortadas en esta roca volcánica con un cuchillo en queso blando. El muro de unas piedras de 1-1.5 m de largo continua por 40 km, con una altura de 4 m. El sitio se conoce por el primer concilio budista; el Sidarta y el Mahavira vivian algun rato allí.

América

Brazil

Cerca de Sousa in Paraiba; en la misma comarca hay huellas petrificadas de dinosaurios.

México: Tlaxcala de Xicohténcatl, al norte de Puebla, fotografiado por Josef Otto.
Este último sitio tiene interés especiál porque según la doctrina académica no habia rueda ni carro en las Américas precolumbinas.

Enero 2019

Nuevamente, se han descubierto surcos de carros en lugares donde no se esperaban:
ahora en los EEUU.
Un sitio en el suroeste de los estados se llama White Cliffs Trail. Muestra rastros profundos en el suelo junto al sendero del carril en distancias regulares por lo que no puedo imaginar ninguna razón. Los encontré en un sitio web que se ocupa de carriles petrificadaos, así como de otros sitios megalíticos del tipo que nos hemos discutido (como paredes gigántescas o técnicas inexplicables de manipulación de piedra):
http://megaliths.org/browse/category/27/view/751

El otro sitio en los Estados Unidos se llama “Curious Historic Tracks at Bull Creek”, Austin, Texas,
http://megaliths.org/browse/category/27/view/803
Incluso hay un video : https://youtu.be/LLPb2Qamvbs
donde puedes ver dos pares de pistas que se superponen parcialmente una a la otra en una distancia precisa.

Ahora Alemania otra vez:

Además de nuestras fotos de Kniebis y Albstadt, el sitio web mencionado anteriormente ofrece fotos de Langenstein (al sur de Wetzlar, a medio camino de Butzbach). Los trazos no son típicos, pero parecen pertenecer a la misma civilización.
Mire usted mismo: http://megaliths.org/browse/region/9/view/580

Y hay otro sitio cerca de Saverne en Vosgues (Francia), llamado “salto del príncipe Carlos”, a causa de una leyenda de la guerra de los 30 años (s. XVII), cuando un caballo dejó sus huellas allí.
http://megaliths.org/browse/region/9/view/45
Nuestro colega Walter Haug los ha visto hace un año.
Algunos de los trazos son triples, la mayoría son muy rectos, excepto por una curva que podría deberse a movimientos tectónicos.

Muchas pistas en una llanura, parecidas a las que informamos desde Siracusa (Sicilia), se muestran en una llanura en Frigia, alrededor de Kaisery:
http://megaliths.org/browse/category/27/view/746

Hay indicios de más sitios en Bulgaria, Abjasia, Armenia y Crimea.

El desconcierto por ver tantos senderos petrificados similares que testifican de una civilización de carros desconocida en tiempos prehistóricos está creciendo, así como el enigma: ¿Por qué los arqueólogos académicos no inspeccionaron ni explicaron el fenómeno cuando descubrí los senderos y los discutí con las autoridades en los años setenta, finalmente publicándolos con fotografías y dibujos en mi libro “Das Erbe der Giganten” en 1977?

Tal vez la expresión de un científico español conocido, José Sabater 1877, todavía sea válida: “Seguirán siendo la pesadilla de los arqueólogos durante muchos años por venir”. Hace exactamente un siglo que cité este suspiro (1977, p. 201).

Referencias

Brätz, Franz (2002): Indische Geisterstädte (ed. Schlotterbeck, Marktoberdorf)

Bulle, Heinrich: Geleisestraßen des Altertums, Sitzungsberichte der Bayer. Akad. d. Wiss., 1947, Heft 2 (Munich 1948). Bulle, nacido 1867 en Breme, emprendió viajes a Italia y Grecia. Su informe sobre surcos pétreos que atraviesan los Alpes sigue siendo insuperable.

Cihla Vaclav www.cartrutsde.imc23.eu – con eExcelentes fotos y un mapa de Malta

Kalweit, Holger (2018): “Steingleise auf der Azoreninsel Pico” in Efodon-Synesis 1/2018, S. 20-24, con 16 fotos

Pfister, Christoph: Das “Martinsklafter” und ein Karrgeleise im Berner Jura (2004) – La toise de Saint-Martin y ruta “romana” en el Jura bernés (http://www.dillum.ch/html/toise_de_saint_martin_frinvillier.htm).

Topper, Uwe: Das Erbe der Giganten (Olten, Suiza 1977), cap. 11
– Horra. Die ersten Europäer (Tübingen 2003) – véase el artículo en Ingles o en Aleman.
– Artículos en Efodon Synesis 1996, AAS 2004, etc., y aquí la misma entrada en Aleman.

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